Victimas del Sodalicio solicitan una audiencia con el Papa en Perú
Treinta y tres víctimas y sobrevivientes del extinto Sodalicio de Vida Cristiana (SVC) solicitaron este lunes al Papa León XIV que los reciba durante su próxima visita a Perú. La intención es que ese encuentro sirva como una señal de cercanía y compromiso con la verdad, la justicia y la reparación integral.
Una petición que busca mayor reconocimiento y resultados concretos
En una carta abierta difundida por José Enrique Escardó, el primer denunciante del caso, los firmantes expresaron su agradecimiento por la decisión del Pontífice de disolver la organización religiosa, tomada en enero de 2025. Sin embargo, advirtieron que esa medida no ha reflejado resultados tangibles en términos de justicia para las víctimas.
«Tenemos otras preocupaciones que deseamos expresarle personalmente. Desde el inicio de su pontificado, diversas organizaciones de víctimas y sobrevivientes hemos solicitado reuniones, sin haber recibido respuesta por parte suya o de las autoridades vaticanas. Nuestro propósito no es reabrir heridas, sino contribuir a que puedan sanar», indica la misiva.
Esfuerzos y obstáculos en el proceso de reparación
Escardó informó a Infobae que la carta fue enviada por correo electrónico a varias autoridades del Vaticano, incluyendo al secretario personal del Papa, Edgard Rimaycuna, y también se envió una copia física al nuncio apostólico en Perú, Paolo Rocco, con la solicitud de que la haga llegar al pontífice.
El representante explicó que su objetivo principal es que las autoridades eclesiásticas incluyan en la agenda del Papa durante su gira por Perú, prevista del 11 al 16 de noviembre, el tema de las víctimas del Sodalicio. «El silencio no es una respuesta», afirmó, y criticó que la eliminación formal del Sodalicio no ha impedido que algunas de sus estructuras mantengan responsables, locales y de financiamiento, lo que limita los avances en justicia y reparación.
Incertidumbre y preocupaciones sobre la transparencia
Escardó también expresó su preocupación por la falta de información sobre los resultados del proceso de reparación, a pesar de los testimonios entregados con esperanza. Señaló que la comisión encargada de este proceso ha establecido plazos breves para la presentación de evidencias, pero aún no hay resultados claros ni plazos definidos.
«Nuestros testimonios, entregados con esfuerzo y esperanza, no se han traducido en resultados concretos de verdad, prevención y rendición de cuentas. El proceso de reparación está marcado por un silencio que genera incertidumbre y la percepción equivocada de que se limita a una indemnización económica», señala la carta. También advierten sobre la persecución judicial a periodistas que investigaron y denunciaron los abusos, como la querella contra Paola Ugaz, autora del libro ‘Mitad monjes, mitad soldados’, presentada por la Asociación Civil San Juan Bautista.
«Si nuestro pedido llega al Papa, él debería solicitar a los organizadores de su visita que nos incluyan. De no ser así, estaríamos ante un escándalo, pues estarían ignorando una petición explícita del propio pontífice», afirmó Escardó.
Implicaciones y acusaciones relacionadas con la visita papal
Finalmente, el representante expresó su inquietud por la participación de personas vinculadas al entorno del Sodalicio en la organización de la visita papal. Entre ellas, mencionó a Raúl Diez Canseco, asesor ad honorem de la Cancillería, y a Fátima Saldonid, periodista que integrará la comitiva de TV Perú que acompañará a León XIV.
Escardó señaló que Saldonid es esposa de Luciano Revoredo, director de un medio que, según él, ha llevado a cabo campañas de desprestigio contra altos jerarcas de la Iglesia, y mencionó además que la Universidad San Ignacio de Loyola, fundad por Diez Canseco y donde trabaja la periodista, otorgó en 2017 un doctorado honoris causa al cardenal Juan Luis Cipriani, sancionado por el Vaticano por una denuncia de abuso sexual.
«Los papas no son semidioses que lo saben todo; hay que informarles correctamente. Si no, no se habrían tardado 25 años en disolver el Sodalicio. Se requiere darles toda la información y acudir a las fuentes confiables, pues rodeados están de personas que quizás les bloquean o les proporcionan datos contrarios. Por eso, las víctimas insistimos en todas las vías, públicas y privadas, enviando correos al Vaticano y a las autoridades eclesiásticas», concluyó Escardó. El Papa Francisco ordenó la disolución del Sodalicio en enero de 2025, tras una investigación por denuncias de abusos, encubrimiento y delitos económicos. Su fundador, Luis Fernando Figari, también fue expulsado y obligado a vivir en Italia.





Dejá tu comentario
Comentá con tu nombre y Gmail. Tu correo es privado y nunca se publica.