Perspectivas económicas para América Latina y el Caribe en 2026 y 2027
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) pronostica que la economía de la región crecerá un 2,0% en 2026 y un 2,5% en 2027. Sin embargo, la organización advierte que los casos de Cuba y Haití tienen un impacto significativo en el ritmo de expansión del Caribe. Según el informe, en la subregión de América Central la economía mostraría un crecimiento del 1,7% en 2026 y del 2,8% en 2027. Este pronóstico se ve afectado por las condiciones particulares de Cuba y Haití, pero si se excluyen estas economías, el crecimiento promedio subregional sería de 4,1% en 2026 y 4,2% en 2027, señala la CEPAL.
Factores que reconfiguran el entorno económico regional
El informe Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe 2026, presentado el 15 de octubre, indica que las tensiones geopolíticas, las interrupciones en las rutas logísticas y la menor previsibilidad en las políticas comerciales están modificando el panorama en el que operan las economías de la región. La CEPAL destaca que estos factores contribuyen a una mayor incertidumbre, afectando especialmente las dinámicas de comercio y exportaciones regionales.
Impacto de la crisis en Cuba
En el caso de Cuba, la CEPAL estima una caída del 13% en las exportaciones de bienes para 2026. En el primer semestre del año, ya se había registrado una reducción del 10% en las ventas externas. Las importaciones también han mermado un 3%, en medio de un contexto marcado por limitaciones en la producción interna y una capacidad exportadora reducida. Estas dificultades reflejan una situación económica cada vez más complicada, que preocupa a expertos y analistas internacionales.
La necesidad de una hoja de ruta para la recuperación cubana
El experto en energía Jorge Piñón, de la Universidad de Texas en Austin, advirtió el viernes que Cuba debe empezar a elaborar una estrategia clara para su recuperación económica. En entrevista con Martí Noticias, Piñón afirmó que «la situación económica y social en Cuba en una transición podría empeorar respecto a la situación actual si no se cuenta con un plan preparado».
Piñón subrayó que, para evitar un retraso aún mayor en la reactivación, el país debe definir cómo financiar y organizar su proceso de recuperación. Comparó la magnitud del desafío con la reconstrucción europea impulsada por el Plan Marshall tras la Segunda Guerra Mundial. El experto indicó que una eventual transición requeriría un fondo dedicado y una estructura de coordinación que movilice inversiones y permita aprovechar rápidamente el potencial productivo de la isla.






Dejá tu comentario
Comentá con tu nombre y Gmail. Tu correo es privado y nunca se publica.