La actriz, que vuelve a ‘American Horror Story’, ha criticado que la industria del cine se haya mercantilizado. «No es el mundo del cine en el que empecé, eso seguro», reconoce.
Cambios en la industria del cine
Jessica Lange, de 77 años, lleva cinco décadas trabajando como actriz, lo que le permite observar de primera mano los cambios en el mundo del cine. La intérprete ha regresado a American Horror Story en su decimotercera temporada y ha expresado su preocupación por el hecho de que actores sean contratados según su número de seguidores en redes sociales.
Crítica a la mercantilización del cine
«No lo sé con certeza, pero me han dicho que ahora contratan actores por la cantidad de seguidores que tienen en redes sociales», comentó en Beyond Noise. «¡Madre mía! ¡Madre mía! Es una locura», exclamó. «No digo que ya no hagan buenas películas, pero me da la sensación de que casi todo en este país se ha mercantilizado, lo cual es lamentable porque es una forma de arte. No es solo un negocio».
El cine como industria
Las declaraciones fueron parte de una conversación con Lily Rabe, compañera de reparto en American Horror Story, donde discutieron cómo el cine se ha convertido en una industria demasiado corporativa. «Uso la palabra ‘industria’ porque me parece todo muy corporativo, como un gran negocio», comentó Lange. «No es el mundo del cine en el que empecé, eso seguro».
Cambios en el proceso creativo
Lange también notó cambios en la relación entre directores y actores. «El director estaba de pie justo al lado de la cámara mirándote, a veces a solo un metro o metro y medio de distancia. Está ahí y sientes su presencia. Es casi como una sinergia, un intercambio de energía. Puedes sentir su energía entrando en ti y tu energía moviéndole a él. Era emocionante», explicó.
Ahora, con el uso de tecnología y medios digitales, esta cercanía se ha perdido. «Es video village o digital. Cuando uso la palabra alquimia, así me parecía el cine en aquel entonces. Era mágico. Me siento afortunada de haber empezado así. Interpreté esos grandes papeles: Frances Farmer, Patsy Cline», agregó. «Lo que hacemos ahora es una pálida imitación de lo que solía ser el cine. Odio sonar así porque parezco una vieja cascarrabias quejándose, pero ya no me emociona igual que antes».
Lange también mencionó el caso de su sobrino, quien está intentando entrar en el mundo de la actuación, y cómo el proceso de ‘casting’ ha cambiado. «Tenía que grabar vídeos en casa y enviarlos al vacío. En realidad, no interactúas con otro ser humano. Estás solo en tu habitación con una sábana detrás y la cámara de tu iPhone grabando una escena tú solo. ¿Qué demonios?».






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