El director Alejandro Amenábar reflexionó sobre su película bélica durante su participación en la XI edición de ‘Letras en Sevilla’, dedicada este año a la Guerra Civil Española por su 90 aniversario. Amenábar comentó: «Lo último que habría pensado es que iba a acabar haciendo una película sobre la Guerra Civil, pero había algo que flotaba en mi manera de pensar y también de plantear historias». A pesar de esto, a finales de la última década, realizó su largometraje «Mientras dure la guerra» (2019), una de las películas proyectadas durante el evento, lo que motivó su intervención en el coloquio «El cine y la Guerra Civil Española».
Amenábar explicó que, tras el estreno de su película anterior, «Regresión», mientras buscaba ideas en la sección de libros de El Corte Inglés, se encontró con «La Guerra Civil contada a los jóvenes» de Arturo Pérez-Reverte. Esto le recordó al libro «La Biblia contada a los niños» y pensó: «No tengo mucha idea de la Guerra Civil realmente, porque creo que, al menos en mi generación, en historia pasábamos de puntillas por lo que era la Guerra Civil, a ver si me entero de algo». Amenábar desconocía que la famosa frase «Venceréis, pero no convenceréis» correspondía a Miguel de Unamuno, y fue ahí donde inició su interés. Habló con Alejandro Hernández, guionista, y comenzaron a trabajar en torno a ese discurso para hacer una película.
Durante la documentación, se dieron cuenta de que «para llegar a ese final, era fundamental la figura de Francisco Franco», lo cual convirtió la narrativa en una historia a dos bandas que entrelazaron. La película «Mientras dure la guerra» está ambientada en el verano de 1936 y narra el golpe de Estado de un grupo de militares sublevados contra el Gobierno de la Segunda República. Simultáneamente, aborda cómo el escritor y filósofo Miguel de Unamuno, interpretado por Karra Elejalde, inicialmente apoya la sublevación por prometer orden, pero luego comienza a cuestionar su postura debido a la deriva sangrienta del conflicto y el encarcelamiento de algunos de sus compañeros.
En la película aparecen personajes reales como el militar Millán Astray, interpretado por Eduard Fernández, pero fue la prominencia de Francisco Franco, interpretado por Santi Prego, lo que complicó su realización. Amenábar confesó en el coloquio: «El reto de la película fue Franco. Entrar en la figura de Franco era realmente el reto, incluso a la hora de financiar la película». Llegaron a perder completamente la financiación cuando alguien en un consejo de dirección cuestionó la aparición de Franco, sugiriendo que Amenábar debería dedicarse a otros proyectos y dejar a Franco en paz. Sin embargo, el director consideró que retratar a Franco tenía cierto morbo: «Intentar hacer una aproximación seria al personaje de Franco me parecía que podía incluso resultar algo comercial».






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