La agrupación blanca Por la Patria atraviesa un escenario crítico tras una serie de episodios políticos y judiciales que profundizaron su desgaste organizativo. El caso que salpica al edil Gonzalo Gómez —quien solicitó licencia a su banca en la Junta Departamental de Montevideo y a su cargo en el Directorio del Partido Nacional— colocó nuevamente al sector en el centro de la escena mediática. La controversia surgió tras la condena por lavado de activos dictada contra Pablo Leiva, una persona que había sido contratada como asesor de Gómez en el legislativo capitalino.
Durante una conferencia de prensa que despertó reparos en la propia interna nacionalista, el joven legislador departamental reconoció haber mantenido la contratación de Leiva desde diciembre, pese a que no concurría a desempeñar tareas laborales. El hecho no solo expuso el funcionamiento de las contrataciones en el órgano departamental, sino que desencadenó derivaciones directas para la conducción del sector. Informes policiales indicaron además que el condenado utilizaba con frecuencia la agencia de cobranzas perteneciente a la esposa de Jorge Gandini, referente histórico de Por la Patria, lo que obligó al exsenador a dar explicaciones públicas para desvincularse de los actos ilícitos del asesor.
Desplazamiento de figuras y pérdida de representación en las urnas
Las derivaciones del episodio en la Junta Departamental se producen en un contexto de acentuada fragilidad estructural para la agrupación fundada bajo el legado de Wilson Ferreira Aldunate. Desde las filas internas señalan que Por la Patria atraviesa una fase de «pausa», condicionada en gran parte por la inactividad partidaria que debe guardar Jorge Gandini debido a su designación en el directorio de la Administración Nacional de Puertos (ANP), función institucional que le impide realizar militancia activa.
A esta inhibición del líder del espacio se suma el impacto del ciclo electoral 2024-2025, que dejó al sector sin bancas en el Parlamento y sin administraciones departamentales en su poder. En las internas de junio de 2024, la precandidatura presidencial de Gandini finalizó en el tercer lugar dentro del partido, detrás de Álvaro Delgado y Laura Raffo. Más tarde, en las elecciones nacionales de octubre, el legislador no consiguió renovar su banca en la Cámara Alta —que ocupaba de forma ininterrumpida desde 2005— pese a integrar el acuerdo electoral de la Lista 400 con Aire Fresco. El panorama se completó en las departamentales de 2025, cuando Omar «Tufi» Lafluf no obtuvo la reelección en la Intendencia de Río Negro, perdiendo el único gobierno departamental que mantenía el sector.
Las partidas que debilitaron el espacio durante el segundo semestre de 2025
El cierre del calendario electoral desencadenó la salida paulatina pero constante de dirigentes con peso propio y representación militante. Aunque los involucrados afirmaron que los alejamientos se concretaron en términos cordiales y tras cumplir los compromisos de campaña con Gandini, la partida de cuadros intermedios acentuó el vaciamiento del sector.
En junio de 2025, Santiago Gutiérrez, integrante del Directorio del Partido Nacional y referente de la agrupación juvenil Vientos Nuevos, comunicó su decisión de encarar un proyecto político propio por fuera de la histórica Lista 250, acompañado por Aparicio Saravia Padern, exdirector del Instituto Nacional de la Juventud (INJU). A esta movida se sumó Javier Barrios Bove, excandidato a alcalde del Municipio CH, quien optó por sumarse a la Lista 404 bajo la conducción de Martín Lema. Hacia finales de ese año, el exdiputado Álvaro Viviano formalizó su desvinculación para impulsar las agrupaciones Crece desde el pie, Wilsonistas y Porlapatristas, proyectando el uso de la lista 1919.
Proyección política regional y el escenario dentro del oficialismo
El debilitamiento de los sectores de perfil wilsonista se enmarca en la reconfiguración de fuerzas que atraviesa la coalición de gobierno y el Partido Nacional en el panorama político uruguayo. La falta de contrapesos históricos dentro de la colectividad blanca modifica el equilibrio interno de las corrientes tradicionales frente al predominio de las estructuras vinculadas al herrerismo y al sector Aire Fresco.
En el ámbito local, la actividad orgánica de Por la Patria se encuentra prácticamente detenida. Sus canales oficiales de comunicación no registran novedades de relevancia desde los comicios departamentales, salvo la convocatoria al acto por los 190 años del Partido Nacional. Dentro de la dirigencia nacionalista, diversos actores evalúan que la falta de contención por parte de referentes de mayor recorrido influyó en los desencuentros de los dirigentes jóvenes en la Junta de Montevideo, mientras el sector permanece a la espera de definiciones sobre la reorganización de la interna blanca y el eventual retorno del expresidente Luis Lacalle Pou a la actividad política cotidiana.




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