Un ciudadano uruguayo fue detenido frente a las costas de España mientras viajaba a bordo de un velero de bandera polaca que transportaba 2.100 kilos de cocaína. La interceptación de la embarcación se concretó a unas 400 millas de las costas de Galicia durante un operativo internacional denominado «Doncella», que permitió desarticular parte de una organización dedicada a facilitar naves recreativas para el traslado de grandes cargamentos de droga hacia el continente europeo.
El barco, un sloop de unos 14 metros de eslora, navegaba por el Atlántico cuando fue abordado de madrugada por los agentes del buque de Operaciones Especiales Petrel I, perteneciente al Servicio de Vigilancia Aduanera. Tras una minuciosa inspección a bordo, las autoridades descubrieron 70 fardos repletos de la sustancia estupefaciente distribuidos en distintos compartimentos de la nave, procediendo de inmediato a la detención de los cuatro tripulantes y al remolque de la embarcación hacia el puerto de Vigo.
El seguimiento de la nave y antecedentes del método
La investigación, iniciada en febrero por la Unidad del Servicio de Vigilancia Aduanera en Girona, comenzó al detectar movimientos sospechosos de una embarcación en la frontera marítima entre España y Francia. Tras identificar el velero en el puerto de Roses durante el mes de junio, los agentes mantuvieron una vigilancia constante sobre la nave hasta que el 11 de julio zarpó sin activar el sistema de identificación automática (AIS), una infracción grave que encendió todas las alarmas sobre un posible traslado ilícito.
A partir de ese instante, las fuerzas de seguridad españolas coordinaron el rastreo de la travesía atlántica con la Agencia Nacional contra el Crimen del Reino Unido (NCA) y la Agencia Antisustancias Prohibidas de Estados Unidos (DEA), mediante la plataforma del Centro de Análisis y Operaciones Marítimas en Materia de Narcotráfico (MAOC-N). Esta modalidad operativa —el uso de barcos de recreo con banderas de conveniencia— constituye un recurso reiterado por las mafias internacionales para mimetizarse con el tráfico deportivo y eludir los controles aduaneros tradicionales en alta mar.
Nexos internacionales y el impacto en América Latina
Junto con el ciudadano uruguayo, la tripulación del velero estaba integrada por un argentino, un colombiano y un ciudadano albanés. Según detallaron los investigadores, la presencia del ciudadano albanés en la nave obedecía a un rol específico dentro de la estructura: actuaba como supervisor enviado por las mafias de Europa del Este y los Balcanes, encargadas de recibir la mercancía, para fiscalizar que el cruce oceánico se completara sin desviaciones ni imprevistos.
El operativo no se limitó al abordaje marítimo. En el marco de la investigación en tierra, los agentes detuvieron en la provincia de Girona a un ciudadano chileno señalado como el responsable logístico de captar embarcaciones idóneas para los cruces intercontinentales. El caso evidencia la consolidación de la denominada «ruta atlántica de la cocaína», un corredor utilizado por grupos delictivos para coordinar el reclutamiento de marineros sudamericanos con redes de distribución europeas.
Evaluaciones de las autoridades y resoluciones judiciales
Fuentes del Servicio de Vigilancia Aduanera destacaron que la organización investigada no operaba comercializando directamente la droga, sino prestando servicios logísticos integrales a otros carteles internacionales. «El grupo ofrecía la logística marítima, la preparación de los veleros y la tripulación para garantizar el traslado desde América del Sur hacia Europa», explicaron desde los organismos intervinientes, remarcando que el entramado combinaba logística sudamericana con estructuras operativas europeas.
Los cinco detenidos quedaron a disposición de la Audiencia Nacional de España, investigados por presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, contrabando y delitos contra la salud pública. En tanto, las autoridades judiciales mantienen abierta la causa y no descartan nuevas detenciones, ya que se procura localizar a un ciudadano español residente en Barcelona que actuaba como custodio de los barcos en puerto.
Proyección de la causa e investigación en curso
El traslado del velero al puerto de Vigo marca el inicio de una fase analítica donde los peritos forenses cotejarán las marcas de los fardos incautados para precisar el origen del cargamento. La cooperación entre los organismos de inteligencia de España, Francia, Polonia y agencias internacionales continuará para determinar los vínculos de la red en la región rioplatense.
Este procedimiento reafirma el endurecimiento de la vigilancia sobre el Atlántico Norte y la navegación deportiva. En las próximas semanas, las actuaciones judiciales determinarán la situación procesal del uruguayo y los demás tripulantes, mientras las fuerzas de seguridad mantienen los rastreos para desarticular el brazo financiero y logístico que financiaba las travesías.






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