Nuevos estudios científicos ponen el foco en el vínculo directo entre las hormonas sexuales y el asma en las mujeres. Los especialistas señalan que las fluctuaciones de estrógenos y progesterona a lo largo de las distintas etapas de la vida pueden modificar la inflamación de las vías respiratorias y complicar el control de la enfermedad.
Investigaciones encabezadas por especialistas como Dawn C. Newcomb y Patricia Silveyra detallan que las variaciones hormonales impactan en el sistema inmunitario, aumentando la actividad de ciertas células inflamatorias. Esto explica por qué muchas adultas enfrentan cuadros más severos, internaciones frecuentes o mayores dificultades terapéuticas en comparación con los varones.

El impacto en el ciclo y el embarazo
Las oscilaciones hormonales también se reflejan en la vida cotidiana de las pacientes. Se estima que hasta un 40% de las mujeres experimenta variaciones o empeoramiento de sus síntomas antes o durante la menstruación debido a la caída de hormonas tras la ovulación.
En tanto, durante la gestación rige la clásica regla del 30%, donde un tercio de las embarazadas mejora, otro empeora y el resto se mantiene estable. Los neumonólogos remarcan la importancia de no abandonar los tratamientos sin supervisión médica, un problema frecuente en América Latina debido a mitos sobre los medicamentos durante el embarazo.

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