El consumo temprano de marihuana en adolescentes y adultos jóvenes genera una señal de alarma cada vez más nítida en la comunidad científica. Diversas investigaciones recientes asocian el uso de delta-9-tetrahidrocannabinol (THC) en etapas de desarrollo con un mayor riesgo de trastornos mentales y con efectos persistentes sobre la memoria, la atención y el aprendizaje. La preocupación institucional crece en paralelo con una disminución en la percepción social del riesgo y con la alta disponibilidad de productos derivados con concentraciones elevadas del componente psicoactivo.
El cannabis actúa de forma directa sobre el sistema endocannabinoide, el cual interviene en funciones biológicas clave como la memoria inmediata, el sueño, el apetito y la coordinación motora. Desde la Universidad de Buenos Aires (UBA) advierten que, dado que el desarrollo del cerebro humano se extiende hasta aproximadamente los 25 años, la exposición a sustancias psicoactivas durante este período crítico altera procesos vinculados al juicio, la toma de decisiones y el control de impulsos, generando secuelas duraderas.
Impacto en la salud mental y el coeficiente intelectual
La evidencia internacional sumó datos contundentes en los últimos meses. Un estudio publicado en JAMA Health Forum analizó historiales médicos de cientos de miles de adolescentes y determinó que quienes consumieron cannabis presentaron más del doble de riesgo de desarrollar trastornos psicóticos y trastorno bipolar, además de incrementos moderados en cuadros de depresión y ansiedad. En la misma línea, metaanálisis internacionales vincularon el consumo habitual con un riesgo hasta tres veces mayor de desencadenar esquizofrenia en personas con predisposición genética.

En el plano neurocognitivo, investigaciones citadas por la UBA y procedentes de instituciones universitarias detallan que los jóvenes consumidores muestran mermas significativas en el rendimiento global, registrando una reducción promedio de 8 puntos en el coeficiente intelectual, junto con déficits permanentes en la atención sostenida y la memoria de trabajo.
Contexto del consumo y uso medicinal
A nivel global, la marihuana se mantiene como la sustancia ilícita de mayor consumo, con una tendencia hacia una edad de inicio cada vez más temprana. Las autoridades sanitarias recuerdan que estas advertencias corresponden al consumo recreativo y no interfieren con el marco legal del cannabis medicinal, el cual cuenta con regulaciones específicas y estrictos controles clínicos para patologías determinadas bajo supervisión profesional.





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