El recluso de alta peligrosidad Erwin «Coco» Parentini amenazó de manera directa al ministro del Interior, Carlos Negro, y a la directora del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), Ana Juanche, mediante un escrito de tres páginas elaborado de su propio puño y letra en el establecimiento donde cumple condena. El escrito fue entregado a un efectivo de la guardia penitenciaria en la Unidad 25, la cárcel de máxima seguridad ubicada en el complejo de Santiago Vázquez.
En la misiva, el privado de libertad cuestionó en duros términos el régimen de reclusión al que permanece sometido desde su reciente traslado a dicho módulo de contención severa. De acuerdo con las fuentes del caso, la carta contenía referencias explícitas a agresiones físicas y alusiones directas a la vida privada y los desplazamientos habituales del titular de la cartera del Interior.
El documento entregado por el interno activó una respuesta institucional inmediata. Las autoridades ministeriales radicaron la denuncia formal ante el Departamento de Inteligencia de la Dirección de Investigaciones de la Policía Nacional, organismo que asumió la recolección de pruebas, el análisis de riesgo y las pericias correspondientes sobre el escrito.
Los detalles del escrito donde Coco Parentini amenazó a las autoridades
Dentro del texto redactado en prisión, las afirmaciones referidas al ministro del Interior adquirieron un tono de violencia explícita. En las páginas presentadas, Coco Parentini amenazó con la posibilidad de asestarle un ataque de gravedad en la vía pública, mencionando lugares específicos de concurrencia habitual del jerarca gubernamental.
En el caso de la directora del INR, el escrito incluyó frases donde se sugerían represalias contra su integridad, señalando que mantenía reservadas acciones concretas hacia su persona. Estas expresiones encendieron las alarmas de los encargados de la seguridad de las altas autoridades del Estado.
Los análisis preliminares de Inteligencia policial evalúan las alusiones a eventos violentos ocurridos en otros países de la región citados en la carta. Este tipo de referencias busca generar un impacto sicológico en los jerarcas encargados de fijar las políticas de seguridad en las cárceles.
Reclamos por el régimen de reclusión en la Unidad 25
La carta manuscrita no solo contenía intimidaciones dirigidas a la cúpula del Ministerio del Interior. En gran parte del texto, el recluso expuso quejas sistemáticas sobre las condiciones diarias que enfrenta en el módulo de máxima contención del penal de Santiago Vázquez.
Entre sus reclamos, el privado de libertad aseguró que permanece bajo un esquema que le impide ver la luz solar durante jornadas enteras y que su régimen limita significativamente el contacto y las visitas de sus familiares. Estas protestas reeditan planteos formulados con anterioridad por su representación legal.
El traslado de este interno a la Unidad 25 se concretó el pasado mes de marzo desde el Penal de Libertad. La medida fue adoptada por la administración penitenciaria a raíz de informes de Inteligencia que indicaban la necesidad de cortar las conexiones operativas que el recluso mantenía con estructuras delictivas en el exterior.
Posteriormente, la defensa del recluso presentó acciones judiciales argumentando la existencia de un régimen de aislamiento extremo que calificó de trato cruel e inhumano. En aquel momento, la Justicia dispuso su retorno temporal a la cárcel de Libertad, aunque las dinámicas de control y reubicación continuaron sujetas a permanente evaluación de riesgo.
Un historial de intimidaciones a la cúpula ministerial
La conducta delictiva de este interno mediante el envío de cartas intimidatorias contra jerarcas del sistema de seguridad cuenta con antecedentes documentados en el historial policial del país. Durante el año 2022, mientras se encontraba alojado en la misma unidad de máxima seguridad, Coco Parentini amenazó por vía escrita al entonces ministro Luis Alberto Heber y al entonces director nacional del INR, Luis Mendoza.
En aquellas misivas anteriores, el recluso empleó un patrón idéntico de amedrentamiento. Mencionó la capacidad de alcanzar a las autoridades fuera del entorno de los penales y enumeró espacios públicos concurridos como centros comerciales, paseos marítimos y estadios de fútbol para demostrar un presunto conocimiento de la rutina de los funcionarios.
Las autoridades policiales mantienen la vigilancia reforzada sobre el perímetro de la Unidad 25 y supervisan estrictamente las comunicaciones del interno. La investigación penal en curso buscará determinar eventuales responsabilidades delictivas adicionales por el delito de amenaza agravada contra funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones.






Dejá tu comentario
Comentá con tu nombre y Gmail. Tu correo es privado y nunca se publica.