Lacalle Pou es el único líder político que logra un balance favorable en el escenario público uruguayo, en un momento caracterizado por una marcada cautela y distanciamiento de la ciudadanía hacia sus referentes institucionales. El estudio elaborado por Equipos Consultores sobre un universo de cerca de 30 figuras del país refleja que la simpatía hacia la clase política atraviesa un ciclo de desgaste relativo en comparación con períodos precedentes.
En el indicador de notoriedad o conocimiento, la barrera del 90% solo es superada por quienes han ocupado los máximos cargos del Poder Ejecutivo. El presidente Yamandú Orsi, la vicepresidenta Carolina Cosse, el expresidente Lacalle Pou y la exvicepresidenta Lucía Topolansky conforman la nómina de mayor visibilidad en todo el territorio nacional. Inmediatamente después, rozando ese mismo porcentaje de reconocimiento, se posicionan legisladores y excandidatos presidenciales como Álvaro Delgado, Pedro Bordaberry, Andrés Ojeda y Guido Manini Ríos.
En un escalón posterior, con niveles de reconocimiento que rondan el 80%, figuran la senadora Blanca Rodríguez, el intendente capitalino Mario Bergara y el dirigente del Partido Independiente Pablo Mieres. Por su parte, referentes parlamentarios de la talla de Óscar Andrade, Martín Lema, Javier García y Robert Silva se sitúan en un rango de entre el 70% y el 75% de notoriedad.
Niveles de simpatía y el escenario donde Lacalle Pou es el único líder político en verde
En el capítulo dedicado a las simpatías, el expresidente encabeza el listado al concentrar más del 40% de los juicios favorables expresados por la población consultada. Esta cifra le otorga una ventaja considerable respecto a sus competidores más inmediatos. En el segundo y tercer lugar del escalafón se ubican Yamandú Orsi y Lucía Topolansky, ambos posicionados ligeramente por encima del 30% de aprecio popular.
Un segundo bloque de figuras con niveles de simpatía superiores al 20% abarca a la vicepresidenta Carolina Cosse, al senador Pedro Bordaberry, a la legisladora Blanca Rodríguez y al abogado Andrés Ojeda. Más atrás, registrando apoyos cercanos al 15%, se ubican dirigentes como Álvaro Delgado, Óscar Andrade, Javier García, Robert Silva y Mario Bergara. En este mismo tramo aparecen integrantes del Gabinete del Poder Ejecutivo, entre ellos los ministros Gabriel Oddone en Economía y Finanzas, y Carlos Negro en Interior, junto al presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira.
A pesar de estas menciones, la consultora subraya que el promedio general de simpatía hacia el conjunto de los líderes se encuentra en niveles históricamente bajos. Esta tendencia pone de manifiesto que el capital político global de las principales referencias del país atraviesa un proceso de restricción en el juicio ciudadano.
El mapa de rechazos y saldos dentro del panorama político
En el extremo opuesto de las valoraciones, el listado de antipatías está encabezado por el senador y líder de Cabildo Abierto, Guido Manini Ríos. Le siguen en nivel de rechazo la vicepresidenta Carolina Cosse y el excandidato presidencial del Partido Nacional, Álvaro Delgado. El informe analiza que varios de estos dirigentes que concitan un nivel elevado de rechazo figuran simultáneamente en los puestos de mayor aprecio, lo que evidencia perfiles de alta polarización política, sustentados por núcleos duros tanto de simpatizantes como de detractores.
Cuando la medición resta de forma directa el porcentaje de rechazo a las adhesiones obtenidas, que arroja un guarismo positivo. Yamandú Orsi alcanza la segunda ubicación dentro del saldo neto, aunque con un indicador negativo de carácter moderado, mientras que Lucía Topolansky ocupa el tercer puesto. El resto de las personalidades analizadas por Equipos Consultores se desplaza hacia valores de -20 o registros aun más desfavorables, incluyendo a legisladores como Pedro Bordaberry, Blanca Rodríguez, Robert Silva, Javier García y Andrés Ojeda.
En el caso de las autoridades del Gobierno nacional, secretarios de Estado como Cristina Lustemberg en Salud Pública o Edgardo Ortuño en Ambiente, así como el prosecretario de la Presidencia, Jorge Díaz, logran amortiguar su saldo neto debido a sus reducidos niveles de rechazo, a pesar de contar con una visibilidad pública menor en comparación con los líderes partidarios de primera línea.
Las preferencias internas en el Frente Amplio y la Coalición Republicana
El comportamiento de los datos al interno de los bloques políticos muestra patrones de adhesión bien delimitados. En el electorado identificado con el Frente Amplio, las figuras de Yamandú Orsi y Lucía Topolansky se afirman como las mejor ponderadas, cosechando opiniones favorables en seis de cada diez votantes de la coalición de izquierdas. A continuación se posicionan Carolina Cosse y Blanca Rodríguez, seguidas por Óscar Andrade. Completan la preferencia interna del oficialismo Mario Bergara, Fernando Pereira, Carlos Negro, Cristina Lustemberg y el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez.
Por el lado de los simpatizantes de la Coalición Republicana, el liderazgo de Luis Lacalle Pou se manifiesta de forma contundente: cerca de tres de cada cuatro electores del bloque opositor expresan una visión positiva sobre su figura. En un segundo peldaño se ubican Andrés Ojeda y Pedro Bordaberry, respaldados por cuatro de cada diez votantes del bloque opositor. Una tercera franja la integran Álvaro Delgado, Javier García, Martín Lema, Robert Silva y Pablo Mieres, con niveles de aprecio situados entre el 20% y el 30%, cerrando la nómina partidaria Guido Manini Ríos.
El estudio metodológico de Equipos Consultores fue ejecutado entre el 23 de junio y el 8 de julio de 2026, abarcando un total de 705 entrevistas efectivas a ciudadanos de todo el país. La muestra presenta un margen de error máximo de ±3,7% para los datos globales, bajo un intervalo de confianza del 95%.






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