El archivo mediático de la farándula rioplatense volvió a crujir de punta a punta cuando la modelo y conductora Zaira Nara habló de Diego Forlán en un picante juego y admitió «Ahí robaba yo» durante una entrevista en la televisión de Argentina. La influyente figura del espectáculo se presentó en el espacio de streaming conducido por Joaquín «Pollo» Álvarez y se sometió a una dinámica directa, donde repasó sin ningún tipo de anestesia cada uno de los romances que marcaron su vida pública, desde deportistas internacionales hasta polistas de élite y empresarios.
Según detalló el portal de noticias Infobae en sus coberturas sobre el historial mediático de la modelo, el cruce entre la mediática y el goleador histórico de la selección uruguaya siempre ha representado un hito de la cultura pop del Río de la Plata. Aquella abrupta separación ocurrida en 2011 —sellada a solo cuarenta días de pasar por el Registro Civil con el inolvidable tuit «Menos mal que no me casé»— continúa generando esquirlas cada vez que la protagonista decide abrir la caja de los recuerdos en pantalla chica o en las plataformas digitales.
En esta ocasión, el marco del encuentro fue una entrevista distendida en la que Zaira comenzó aclarando su estado sentimental actual. Con firmeza, la influencer sostuvo que por primera vez en muchísimo tiempo se encuentra completamente soltera y sin intenciones inmediatas de entablar un compromiso formal. «Es la primera vez, casi un récord en mi vida. Fui siempre muy noviera, fui de uno al otro y esta vez dije: tengo ganas de estar sola», manifestó abiertamente ante las cámaras. Asimismo, aunque no cerró las puertas a futuros flechazos del destino, descartó de plano la idea de volver a convivir bajo el mismo techo con una pareja.
Fue en ese preciso instante cuando el conductor del ciclo decidió elevar la temperatura del programa e instauró las reglas de un juego calificado por él mismo como «medio banal», pero sumamente adictivo para la audiencia. La propuesta consistía en ir proyectando en pantalla gigante imágenes de las exparejas más famosas de la modelo para que ella determinara, en términos coloquiales y de atractivo visual o momento profesional, quién de los dos «robaba» en esa ecuación sentimental.
El momento cúlmine de la emisión se produjo cuando apareció en escena una fotografía retro perteneciente al período en que la menor de las hermanas Nara convivía en Madrid con el por entonces delantero del Atlético de Madrid y héroe del Mundial de Sudáfrica 2010. La imagen capturaba los años de pleno apogeo de la pareja. Lejos de esquivar el bulto o mostrarse incómoda con el fantasma de su exprometido, la modelo observó fijamente la pantalla, soltó una risa cómplice y analizó minuciosamente su propia estética de aquel tiempo.
Al notar que lucía un tono de cabello platinado correspondiente a una producción publicitaria de la época, la conductora bromeó sobre el estado de su cabellera diciendo que estaba «en las últimas», pero inmediatamente arremetió con un veredicto tajante. «Ahí robaba yo», lanzó sin rodeos ni vacilaciones. Ante la insistencia del presentador, quien le remarcó irónicamente si realmente se consideraba la «ladrona» de la relación en cuanto al aspecto físico o al beneficio mediático de la foto, Zaira ratificó su postura entre risas: «Veo esto y robaba».
El desglose de su historial amoroso no se detuvo en el exfutbolista charrúa. El juego continuó avanzando y en la pantalla se sucedieron los rostros de otros hombres que ocuparon su corazón a lo largo de los años. Cuando le mostraron una foto del polista Facundo Pieres, la modelo estimó que la balanza estaba equilibrada pero inclinó levemente la ventaja hacia el deportista, asegurando que él se encontraba en su mejor momento. «Estaba en su prime y robaba el polista», reconoció con caballerosidad.
Posteriormente llegó el turno de Jakob von Plessen, el aristócrata y aventurero con quien concibió a sus dos hijos, Malaika y Viggo. En este punto, Zaira apeló a su faceta más madura y simpática para no generar discordias familiares. «Yo creo que robaba él. Aparte, para que no se agrande porque lo sigo viendo ya que es el papá de los nenes, reconozco que yo he mejorado mucho con los años», comentó con picardía.
El desfile de imágenes incluyó también al extenista Juan «Pico» Mónaco. Al rememorar la etapa en que el deportista rodocentino escalaba hasta los escalones más altos del ranking mundial de la ATP, Zaira volvió a reclamar el trofeo del juego: «Creo que acá robaba yo. Estaba en un gran momento él, pero yo estaba muy bien», opinó entre risas.
Finalmente, la producción del programa intentó tenderle una trampa al proyectar la figura del streamer conocido como Bauleti. Con rapidez mental, la invitada desmintió categóricamente cualquier affaire del pasado y aclaró que jamás existió un vínculo romántico entre ambos, a pesar de las especulaciones y de los datos erróneos que circulan en plataformas de Internet como Wikipedia. «Hay mucha gente que dio por hecho que sí, pero no estuvimos. Igual, si fuera verdad, roba él porque me agarró en mi prime», remató de forma desopilante.
El hilarante repaso estético y sentimental dejó en evidencia la destreza de la modelo para transformar viejos escándalos y frustraciones amorosas en momentos de puro entretenimiento televisivo. A más de una década de aquel sonado distanciamiento que sacudió la farándula sudamericana, la protagonista demuestra que el tiempo ha sanado las heridas y que hoy puede mirar su pasado con la soltura, la frescura y la ironía de quien se sabe dueña absoluta de su propio relato.
Zaira Nara habló de Diego Forlán en un picante juego y admitió Ahi robaba yo: el impacto de sus confesiones en las redes
La repercusión de las declaraciones no tardó en trasladarse al ecosistema de las redes sociales, donde miles de usuarios reflotaron antiguos debates sobre la ruptura entre la modelo y el actual director técnico y deportista. La frase se volvió tendencia instantánea en plataformas como X e Instagram, generando cientos de memes y comentarios sobre el contraste entre la época dorada de la pareja y el presente de ambos.
El público recordó cómo el noviazgo, que comenzó a finales de la década de 2000, colocó a la joven modelo en el foco de las revistas del corazón más importantes del continente. Mientras Forlán brillaba en las canchas de Europa y vestía la camiseta celeste como figura consagrada, la argentina daba sus primeros pasos firmes en las pasarelas y los estudios de televisión. La combinación de fútbol, glamour y juventud convirtió a la pareja en la preferida de los medios de comunicación.
Sin embargo, el desenlace precipitado del compromiso dejó una huella imborrable en el imaginario popular. A lo largo de los años, tanto Zaira como sus allegados han tenido que responder de forma recurrente a las especulaciones sobre los motivos reales de la suspensión de la boda. Desde supuestos desacuerdos prenupciales hasta diferencias de personalidad, las teorías alimentaron la prensa rosa durante más de una década.
Con esta nueva aparición pública, la influencer volvió a dejar en claro que no le molesta abordar el tema cuando se plantea desde el humor y sin mala intención. Lejos de guardar rencores o revivir viejos pleitos, su capacidad para reírse de sí misma y de las fotografías de su juventud demuestra una etapa de absoluta plenitud personal y profesional.
El juego de las exparejas sirvió también para reconfirmar el enorme magnetismo que la figura de la modelo continúa ejerciendo sobre las audiencias de la región. Cada una de sus palabras se convierte en insumo para los programas de espectáculos, reafirmando que, ya sea hablando de sus proyectos actuales o desempolvando historias del pasado, su testimonio nunca pasa desapercibido para el ojo avizor de los medios de prensa.






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