Los combatientes tuaregs del Frente para la Liberación del Azawad (FLA) anunciaron hoy su salida de Kidal, en el norte de Malí, tras denunciar una ofensiva del Ejército maliense y los merecenarios rusos del Africa Corps que, según ellos, se caracteriza por una violencia 'desproporcionada'. El Grupo asegura que esta acción militar pone en riesgo a las pocas personas civiles que aún quedan en la ciudad.
Kidal ha sido objeto de múltiples cambios de control en los últimos años dentro del escenario violento que afecta al norte de Malí. Hasta hace poco, el Ejército maliense tenía el dominio de la localidad, tras recuperarla en 2023 tras una década de ocupación por parte de los tuaregs. En las últimas semanas, el FLA logró tomar el control de la ciudad durante la gran ofensiva que se desarrolló en abril, en la cual también participaron los yihadistas del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), vinculado a Al Qaeda. Esa operación fue clave para derribar la autoridad de la junta militar que gobierna el país.
Afirmaciones del FLA sobre la violencia de las operaciones militares en Kidal
En un comunicado publicado en redes sociales, el FLA expresó su condena por el 'uso desproporcionado' de bombardeos que, según afirmaron, han destruido gran parte de la infraestructura pública y civil, poniendo en peligro vidas humanas inocentes. El Grupo señaló que los bombardeos son un blanco sistemático del régimen de Bamako. Aunque reconocen que la medida tiene carácter temporal, también indicaron que su objetivo es preservar intactas sus capacidades humanas y logísticas.
Los tuaregs se han retirado de su bastión en Kidal tras denunciar una violencia extrema durante la ofensiva del Ejército maliense. En un comunicado publicado a mediodía del martes, los grupos indican que la salida metódica de la zona se produjo sin que aún hubiera ocurrido ningún combate directo entre sus fuerzas y las del Ejército. A pesar de eso, afirman que su lucha seguirá con constancia y determinación. El Estado Mayor maliense, en un comunicado difundido al mediodía del martes, confirmó por primera vez haber participado en operaciones aéreas y terrestres a gran escala en la región de Kidal.
Según el anuncio, estas acciones se realizaron en conjunto con sus 'socios rusos' con el objetivo de 'neutralizar a los grupos terroristas armados', 'destruir sus santuarios' y 'restablecer de forma sostenible la seguridad de la población' y su 'libertad de movimiento'. El último comunicado oficial del Ejército maliense, también compartido en redes sociales, indica que se han producido nuevos ataques en las últimas horas contra posiciones del FLA. Estos enfrentamientos fueron finalizados con éxito, lo que permitió el desalojo de esas zonas por parte del Ejército.






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