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Un vuelco de embarcación en las Cataratas del Iguazú termina en tragedia con un turista fallecido

Embarcación turística navegando en el río Iguazú donde ocurrió la tragedia en las Cataratas del Iguazú.

La tragedia en las Cataratas del Iguazú ocurrió en el sector brasileño de este enclave natural compartido entre Argentina y Brasil, en un momento donde el cauce del río mostraba un incremento significativo de su volumen hídrico. Durante las horas previas al accidente, la cuenca del río Iguazú experimentó un ascenso paulatino provocado por intensas precipitaciones en las cuencas superiores del territorio paranaense.

Este fenómeno de creciente ya había motivado medidas preventivas en el lado argentino del Parque Nacional Iguazú, donde las autoridades decidieron cerrar de forma temporal el circuito de pasarelas que conduce a la Garganta del Diablo para resguardar la infraestructura y la seguridad de los visitantes. La pasarela argentina fue reabierta al público recién un día antes del fatídico suceso, tras verificarse condiciones operativas aptas para el tránsito peatonal.

En el lado brasileño, los paseos náuticos continuaron operando bajo la responsabilidad de la empresa Macuco Safari, concesionaria histórica de las excursiones en barco que aproximan a los visitantes a la base de los saltos. El grupo de turistas afectados, compuesto por seis ciudadanos neerlandeses que habían arribado a Foz do Iguaçu el lunes 27 de julio con fecha de partida prevista para el jueves 30, contrató el servicio a mitad de la jornada.

Contexto de la tragedia en las Cataratas del Iguazú

El incidente se registró puntualmente a las 12:20 horas del martes, cuando la embarcación bimotor realizaba su trayecto habitual de navegación sobre la corriente del río Iguazú. Por causas que se encuentran sujetas a peritaje técnico, la nave volcó de manera imprevista, arrojando a la totalidad de sus ocupantes a las turbulentas aguas.

En el barco viajaban el joven de 26 años junto a su novia, los padres de esta, su hermana y su cuñado, además del piloto y el copiloto de la compañía. Inmediatamente después del vuelco, los equipos de respuesta de emergencia del propio Parque Nacional Iguazú e integrantes del cuerpo de socorristas de la empresa iniciaron las maniobras de rescate acuático.

Los rescatistas lograron sacar del agua a las ocho personas. Sin embargo, el joven de 26 años presentaba un Cuadro severo de paro cardiorrespiratorio. Tras recibir las primeras maniobras de reanimación en el lugar, los paramédicos lo evacuaron en barco hacia el puerto seco de Kattamaram. Desde ese punto, una ambulancia del servicio público de emergencias lo trasladó con código rojo hacia el Hospital Municipal Padre Germano Lauck de Foz do Iguaçu, donde los médicos de guardia confirmaron su deceso al ingresar.

Asistencia a las víctimas e intervención de las autoridades

El resto de los ocupantes de la nave recibió atención médica inmediata en la zona del accidente. Dos de ellos debieron ser derivados a centros asistenciales para una evaluación más exhaustiva. Un turista de la familia sobreviviente fue atendido en el mismo centro hospitalario que la víctima fatal, mientras que los cuatro visitantes restantes —tres mujeres y un hombre— sufrieron contusiones menores y recibieron contención contención emocional sin requerir internación.

Por su parte, el piloto y el copiloto de la embarcación solicitaron asistencia médica al llegar al puerto de Kattamaram. Los efectivos del Departamento de Bomberos de Foz do Iguaçu los evaluaron en el lugar y posteriormente los trasladaron a una Unidad de Cuidados de Emergencia (UPA) para certificar su estado de salud.

Tras la confirmación del siniestro, personal de la Policía Civil del Estado de Paraná y efectivos de la Armada brasileña se desplazaron al parque nacional para coordinar las actuaciones judiciales correspondientes. La Capitanía Fluvial del Río Paraná notificó la apertura de un procedimiento administrativo sobre accidentes y hechos de la navegación con el fin de determinar las causas, dinámicas y responsabilidades operativas del naufragio.

El factor del caudal hídrico e investigación de la concesionaria

Uno de los ejes centrales de la investigación radica en las condiciones hidrológicas del río Iguazú en la franja horaria donde aconteció la maniobra. De acuerdo con los datos recabados por los organismos técnicos de monitoreo, entre las 11:00 y las 13:00 horas del martes el río registró un caudal medio de 4,3 millones de litros de agua por segundo. Esta cifra representa casi el triple del volumen considerado normal para ese tramo del cauce, el cual se sitúa históricamente en torno a los 1,5 millones de litros por segundo.

Las autoridades competentes analizan si las corrientes secundarias y los remolinos generados por el caudal excepcional influyeron de forma determinante en la pérdida de estabilidad de la lancha turística. Paralelamente, el Instituto Chico Mendes para la Conservación de la Biodiversidad (ICMBio), órgano federal brasileño que supervisa la concesión del parque, realizó una auditoría de la documentación operativa de Macuco Safari, concluyendo que la firma mantenía al día sus licencias, seguros y certificaciones navales.

Por medio de un comunicado oficial, la concesionaria Macuco Safari lamentó profundamente la muerte del turista neerlandés y confirmó que se encuentra brindando asistencia logística y psicológica a los familiares. La empresa argumentó que cuenta con más de cuatro décadas de trayectoria sin antecedentes de esta gravedad y anunció la suspensión temporal de todas sus excursiones náuticas en el parque mientras se desarrollan los peritajes de la Marina y la Policía Civil.

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