El grave episodio ocurrió este domingo por la mañana en las afueras de Nueva Palmira. La víctima, de 54 años, sufrió una severa fractura de muñeca que requiere cirugía urgente. Las autoridades admiten que por ahora no hay pistas sobre el paradero del conductor.
Un operativo de control vehicular de rutina en el departamento de Colonia se transformó este domingo en una escena de violencia vial y descontrol. Una oficial de la Dirección Nacional de Policía Caminera debió ser hospitalizada de urgencia tras haber sido atropellada intencionalmente por un motociclista que prefirió acelerar a fondo antes que exhibir sus documentos, dándose a la fuga a toda velocidad por las rutas del litoral.
Los primeros reportes radiales entre las patrullas de la zona daban cuenta de la gravedad del impacto. La tranquilidad del domingo por la mañana en el tramo de la ruta 12 que conecta con Nueva Palmira se alteró por completo cuando las balizas de los móviles pasaron de ordenar el tránsito a custodiar a una compañera caída sobre el asfalto, mientras el sonido de un motor de baja cilindrada se perdía a lo lejos entre las chacras de la zona.
El Ministerio del Interior confirmó que las directivas de detención eran claras y visibles, con conos reflectivos y el personal debidamente identificado con chalecos de alta visibilidad, lo que descarta cualquier tipo de error de cálculo o falta de visibilidad por parte del infractor.
Un desprecio absoluto por la autoridad en plena mañana del domingo
El reloj marcaba las primeras horas de la mañana cuando el equipo inspectivo se posicionó a la altura del kilómetro 6 de la mencionada ruta nacional. De acuerdo al relato de los testigos y las actas labradas por el personal actuante, una motocicleta que se desplazaba con dirección este a oeste se aproximó al retén a una velocidad considerable.
Al notar que la funcionaria de Policía Caminera embestida en control le hacía las señas reglamentarias para que disminuyera la marcha y se estacionara sobre la banquina, el conductor tomó una decisión criminal: en lugar de acatar, esquivó la primera línea de contención y embistió de lleno a la mujer de 54 años, quien no tuvo el margen físico suficiente para saltar hacia el pasto y evitar el golpe.
El impacto desestabilizó al rodado por unos metros, pero el conductor logró mantener el equilibrio, dobló el cuerpo sobre el manillar y aceleró con violencia para perderse de vista en dirección al entramado urbano de Nueva Palmira, dejando a la agente tendida en la calzada con muestras claras de dolor agudo.
Diagnóstico quirúrgico y un traslado de apuro a Soriano
La asistencia médica llegó con rapidez gracias al llamado interno de los propios compañeros mediante los equipos de radio. Una unidad de traslado la llevó en primera instancia hasta la puerta de emergencias del Sanatorio Camoc, en la localidad de Nueva Palmira, donde los profesionales de guardia lograron estabilizarla y realizarle las primeras placas radiográficas en la zona afectada.
El parte médico preliminar diagnosticó una «fractura de puño derecho», pero la complejidad de las lesiones obligó a los médicos a derivarla de inmediato hacia el Sanatorio Cams de la ciudad de Mercedes, en el vecino departamento de Soriano, para una atención especializada.
Allí se confirmó un cuadro mucho más adverso: los traumatólogos detallaron que la funcionaria presenta una «fractura articular radio distal desplazada, multifragmentaria de resolución quirúrgica». Esto implica que el hueso se rompió en varios fragmentos pequeños y se movió de su eje natural, por lo que deberá pasar por el quirófano en las próximas horas para la colocación de material de osteosíntesis.
La búsqueda a ciegas de un conductor sin identificar
La Jefatura de Policía de Colonia y las dependencias linderas montaron un operativo de saturación en los accesos de la ciudad, pero las autoridades de Caminera admitieron con frustración que al momento no cuentan con datos precisos sobre la chapa matrícula, el color del vehículo o la fisonomía del conductor prófugo.
La ausencia de cámaras de videovigilancia oficiales en ese punto específico de la ruta 12 dificulta las tareas de rastreo de la Fiscalía de Turno, que ya dispuso el relevamiento de cámaras particulares en estaciones de servicio y comercios del ingreso a Nueva Palmira para tratar de identificar el paso de la moto con daños en su estructura frontal.
La indignación entre las filas policiales es total. No es la primera vez que los efectivos apostados en las rutas nacionales sufren la desidia de conductores que circulan sin seguro, sin libreta o con vehículos requeridos, y que eligen poner en riesgo la vida de los uniformados antes que enfrentar las multas o la incautación del rodado.






