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El muro de la humildad frente al show del arco argentino
En el fútbol moderno, donde el marketing a veces parece pesar más que la técnica, Sergio Rochet decidió poner un freno de mano. El actual guardameta del Inter de Porto Alegre y referente absoluto del arco celeste fue consultado sobre la figura del argentino Emiliano Martínez. Lo que dijo Sergio Rochet sobre el Dibu Martínez no fue un simple comentario de pasada, sino una declaración de principios que define la idiosincrasia del jugador uruguayo frente al resto de la región.
El «Chino», formado en la escuela del respeto y el trabajo silencioso, marcó una distancia sideral con las formas del arquero del Aston Villa. Para Rochet, el éxito deportivo no es un cheque en blanco para el desplante o la burla al rival. Al referirse a Sergio Rochet sobre el Dibu Martínez, queda claro que el uruguayo separa el talento —al que reconoce como fenomenal— de la conducta humana, esa que en Uruguay cuidamos como un tesoro familiar.
El rechazo a la soberbia como marca de identidad
Personalmente a mí no me gusta la forma de él de ser así», disparó Rochet sin vueltas en una entrevista con el programa Los Mismos Locos. Esta reflexión de Sergio Rochet sobre el Dibu Martínez apunta directamente al corazón del estilo rioplatense: mientras en la orilla de enfrente se celebra el histrionismo y el baile post-penal, en Uruguay se prefiere el saludo austero y el festejo medido. Para el arquero oriental, la soberbia es un rasgo que no encaja con los valores que se maman desde las inferiores de nuestro fútbol.
Rochet fue más allá y analizó el comportamiento de la Albiceleste tras la consagración en Qatar. Según el guardameta, esas actitudes son las que el uruguayo trata de evitar por una cuestión de esencia. Es lo que nos hace un poco únicos acá en Sudamérica», afirmó, destacando que el cariño que el mundo le tiene al futbolista uruguayo nace de esa capacidad de mantenerse con los pies en la tierra, incluso cuando se toca el cielo con las manos.
La preparación para el Mundial 2026 bajo el mando de Bielsa
Pero no todo fue crítica al vecino. El arquero también aprovechó para hablar de lo que se le viene a la Celeste de Marcelo Bielsa. Con el fixture ya sobre la mesa, Uruguay debutará ante Arabia Saudita el 15 de junio en Miami. En este camino, la opinión de Sergio Rochet sobre el Dibu Martínez sirve como base para entender cómo quiere el plantel uruguayo encarar la cita máxima: con una competencia interna sana y elevando el nivel sin necesidad de fuegos de artificio mediáticos.
Rochet sabe que la experiencia será clave en un Grupo H que se presenta traicionero, con España esperando en el cierre de la fase. El «Chino» admitió que, aunque habla poco con Bielsa, el contacto con el entrenador de arqueros es constante, analizando videos y puliendo detalles técnicos. Esta obsesión por la mejora continua es el verdadero motor del arquero, muy lejos de las polémicas que genera la personalidad de su colega argentino.
El peso de la veteranía y el sueño del segundo Mundial
A sus años, Rochet se siente en un lugar de privilegio pero no de comodidad. Sabe que hay buenos arqueros pidiendo cancha en Uruguay, pero confía en que su trayectoria en Europa y Brasil le den el respaldo necesario para ser el titular en 2026. Al contrastar la postura de Sergio Rochet sobre el Dibu Martínez, se percibe a un líder que prefiere guiar con el ejemplo antes que con el grito o el gesto provocador, algo que el hincha uruguayo valora por encima de cualquier trofeo.
El camino a México, Estados Unidos y Canadá ya empezó para la Celeste. Entre lesiones superadas y el fixture confirmado, Rochet se enfoca en lo que viene con la humildad de quien empezó en Danubio y nunca olvidó de dónde salió. Su crítica no nace del rencor, sino de una visión del deporte donde el respeto al rival es la regla número uno, una regla que, según su visión, se está perdiendo en otras latitudes del fútbol sudamericano.