Violencia en el Este: una patota en Barra del Chuy desató una feroz golpiza
La temporada estival en el departamento de Rocha se vio manchada por un episodio de violencia extrema que tiene como protagonistas a una patota en Barra del Chuy. El pasado domingo 18 de enero, cerca de las siete de la mañana, dos jóvenes de 17 y 18 años vivieron una auténtica pesadilla a la salida de un local bailable. Lo que debía ser un retorno tranquilo a casa tras una noche de diversión, se transformó en un ataque coordinado por un grupo de hombres mayores que los abordaron en plena vía pública.
La denuncia, que ya está en manos de la Fiscalía Letrada del Chuy, describe una situación de total desprotección para los adolescentes. Según el relato de la madre de una de las víctimas, la pandilla estaba integrada por al menos diez personas, cuyas edades oscilarían entre los 25 y 40 años. Los jóvenes se dirigían hacia la parada de ómnibus cuando fueron interceptados por este grupo que, sin mediar palabra, comenzó a repartir golpes de puño y patadas con una saña poco vista en la zona.
Desde la Jefatura de Policía de Rocha confirmaron a los medios nacionales que se radicó la denuncia correspondiente y que se están analizando las cámaras de seguridad cercanas. Aunque los jóvenes se encuentran actualmente en buen estado de salud, las secuelas físicas y psicológicas de enfrentar a la turba de tal magnitud que son evidentes. La mujer utilizó sus redes sociales para difundir un video desgarrador donde pide la colaboración de cualquier vecino o turista que haya presenciado los hechos o tenga grabaciones en su celular.
Los crudos detalles del ataque de la patota en Barra del Chuy
El testimonio de la madre es estremecedor y deja en claro que no se trató de una simple «pelea de boliche». Al hijo de la denunciante intentaron estrangularlo mientras otros miembros de la manada en Barra del Chuy le daban patadas en la cabeza, las costillas y los riñones. No estamos hablando de una pelea normal; adultos agarraron a dos chicos y les proporcionaron una golpiza», sentenció la mujer en el video que rápidamente se hizo viral entre los habitantes del departamento de Rocha y el Chuy.
Mientras cinco o siete hombres se ensañaban con uno de los menores, el resto del grupo sujetaba y golpeaba al otro amigo. Este desequilibrio de fuerzas evidencia la peligrosidad del Clan, que actuó con total impunidad en un horario donde todavía hay movimiento de personas en los accesos al balneario. La víctima de 17 años debió recibir asistencia médica, aunque afortunadamente las lesiones no pusieron en riesgo su vida, según el reporte oficial de las autoridades policiales.
La investigación se centra ahora en identificar los rostros de quienes formaron parte de este grupo numeroso. Se estima que muchos de los involucrados podrían ser residentes de la zona o veraneantes frecuentes, dado el conocimiento del terreno que demostraron al momento de la emboscada. La Fiscalía ha solicitado que cualquier persona que haya estado en la parada de ómnibus o en las inmediaciones del local bailable entre las 07:00 y las 07:30 de ese domingo aporte datos para agilizar el proceso judicial.
@infcentraluy #Denuncia | Fernanda «A MI HIJO LE DABAN PATADAS Y PIÑAS» El video ya es #viral ♬ sonido original – INF CENTRAL
Inseguridad a la salida de los bailes y el rol policial
Este incidente reaviva el debate sobre la seguridad en los balnearios rochenses durante la alta temporada. Los vecinos denuncian que la presencia de una patota en Barra del Chuy de estas características no es un hecho aislado, sino que refleja una falta de controles preventivos en los horarios de salida de los centros nocturnos. El pedido de auxilio de la madre de la víctima, quien proporcionó su cuenta de Instagram para recibir pruebas, es un grito de desesperación ante lo que considera una agresión que pudo haber terminado en tragedia.
La Policía de Rocha ha intensificado el patrullaje en los accesos principales, pero la captura de los integrantes de la patota en Barra del Chuy es la prioridad número uno para dar una señal de orden en el departamento. Se busca establecer si hubo algún altercado previo dentro del baile o si se trató de un ataque al azar, una modalidad que preocupa a los padres de los miles de jóvenes que eligen la Barra para veranear cada enero.
Mientras la justicia avanza, la comunidad se pregunta si los operativos actuales son suficientes para contener este tipo de desbordes violentos. ¿Alcanzará con el registro de las cámaras privadas para identificar a todos los responsables de este cobarde ataque, o seguiremos viendo cómo la impunidad de unos pocos arruina la convivencia en nuestras playas?
