Pulso urbano: el Ministerio del Interior activa el Operativo Calle en Montevideo
La fisonomía de los barrios centrales de la capital uruguaya comenzó a cambiar este jueves con el despliegue de una medida largamente reclamada por comerciantes y residentes. Bajo la órbita de la Jefatura de Policía de Montevideo, el Ministerio del Interior puso en marcha el denominado Operativo Calle en Montevideo, una acción sistemática que busca dar respuesta a la creciente presencia de personas pernoctando a la intemperie. La iniciativa, que combina la firmeza de la ley de faltas con el abordaje social del Mides, se focaliza en primera instancia en puntos críticos donde la convivencia ciudadana se ha visto seriamente deteriorada.
El despliegue no es solo preventivo, sino ejecutivo. Equipos integrados por la Guardia Republicana, Bomberos y personal técnico del Mides recorren Ciudad Vieja, Centro, Cordón y Palermo con una logística que incluye ómnibus de traslado y camiones de limpieza. Según explicaron fuentes ministeriales, el Operativo Calle en Montevideo surge como una reacción necesaria ante la formación de campamentos precarios que, en muchos casos, funcionan como pantalla para el narcomenudeo o focos de inseguridad ciudadana.
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Ley de faltas y traslados al centro de Casavalle
La herramienta jurídica que sustenta este movimiento es la ley de faltas, que prohíbe explícitamente el uso de espacios públicos como vivienda permanente. Durante el Operativo Calle en Montevideo, quienes se nieguen a levantar sus pertenencias o persistan en ocupar veredas y plazas son trasladados compulsivamente al centro de referencia que el Mides gestiona en el barrio Casavalle. Allí, la apuesta es que el Estado brinde un seguimiento técnico que evite que estas personas vuelvan a quedar a la deriva en un ciclo de exclusión sin fin.
El jefe de Policía de Montevideo, Pablo Lotito, fue claro al señalar que este plan no es una intervención aislada, sino una metodología que se aplicará «todos los días de forma metódica. Una de las primeras intervenciones de este Operativo Calle en Montevideo tuvo lugar en las inmediaciones de la Catedral Santísima Trinidad, donde un grupo de ocho personas convivía en condiciones de extrema precariedad. El objetivo es desarticular estos núcleos para devolverle al vecino el uso de la vereda, pero también para asegurar que el indigente reciba la atención médica y habitacional que requiere.
La visión de Carlos Negro y el apoyo del Mides
El ministro del Interior, Carlos Negro, defendió el endurecimiento de los controles y subrayó que el rol de su cartera es ser el brazo ejecutor de una política de convivencia. El jerarca manifestó que el Operativo Calle en Montevideo intensifica una labor que ya se venía desarrollando, pero que ahora adquiere una escala superior para que los resultados sean percibidos de inmediato por la población. «Queremos que los vecinos realmente perciban la preocupación que nos genera la gente en calle», sentenció Negro, abriendo la puerta a que los traslados sean compulsivos si se verifica un incumplimiento reiterado de la normativa.
Por su parte, el ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, aportó una mirada complementaria sobre la complejidad del fenómeno. Civila reconoció que el Operativo Calle en Montevideo se enfrenta a una realidad multicausal, donde los antecedentes de cárcel y la violencia intrafamiliar juegan un rol determinante. El Mides cuenta hoy con unas 8.500 plazas en refugios y está trabajando en la creación de espacios que respeten más la privacidad de los usuarios, buscando que el «egreso» del sistema de calle sea real y no una puerta giratoria que devuelva a la gente al asfalto en pocos días.
Hacia una integración con la Intendencia de Montevideo
Para que el Operativo Calle en Montevideo tenga éxito a largo plazo, el gobierno central busca ahora sumar a la Intendencia de Montevideo (IM) en una mesa de trabajo conjunta. La recolección de residuos y la iluminación de las zonas intervenidas son competencia municipal y resultan claves para evitar que los espacios liberados vuelvan a ser ocupados en cuestión de horas. Este viernes se espera una reunión de alto nivel para coordinar esfuerzos y convertir esta política de choque en una estrategia de mantenimiento urbano sostenible.
Mientras tanto, en barrios como Cordón, los comerciantes ven con cautela pero con esperanza este despliegue. El éxito del Operativo Calle en Montevideo se medirá no solo por la cantidad de personas trasladadas, sino por la capacidad del sistema de brindar una contención real en Casavalle. La «victoria» que busca la Policía es cambiar el paradigma de la inseguridad vinculada a la marginalidad extrema en el centro de la ciudad.
¿Es la aplicación compulsiva de la ley de faltas la solución definitiva para el problema de la indigencia en Montevideo, o simplemente estamos desplazando el conflicto hacia la periferia?
