La organización humanitaria Save The Children ha alertado este viernes sobre la grave situación que enfrentan más de un millón de personas en Líbano, entre ellas 390.000 niños y niñas, quienes continúan desplazados a pesar del alto al fuego temporal declarado en el sur del país. Según el informe, estas personas viven aterrorizadas por los constantes bombardeos y el sobrevuelo de drones en la zona.
Nora Ingdal, directora de la oficina de Save The Children en Líbano, expresó que aunque la prórroga de tres semanas del alto al fuego es un alivio, la población se siente cautelosa y no puede regresar a sus antiguas vidas. «Las familias deben soportar otras tres semanas de incertidumbre, viviendo en condiciones precarias en tiendas de campaña, escuelas y estadios», afirmó Ingdal.
Las cifras alarmantes de desplazamiento
Según estadísticas de Naciones Unidas, más de 117.000 personas, incluyendo a 40.000 niños y niñas, se encuentran en refugios colectivos. Solo una quinta parte de la población desplazada ha logrado regresar a sus hogares desde que se acordó el alto el fuego condicional. La situación es insostenible y los testimonios de las familias reflejan un deseo común: regresar a casa.
Ingdal compartió su experiencia al reunirse con niños y familias en diversas localidades del país. «Todos me dicen lo mismo: quieren volver a casa, los niños desean regresar a la escuela y los adultos anhelan retomar sus trabajos. La incertidumbre y el miedo a un nuevo estallido de la guerra están presentes en sus vidas, junto con el constante zumbido de los drones», añadió.
Impacto del conflicto en la infraestructura
El reciente acuerdo de alto el fuego temporal entre Líbano e Israel ha permitido que parte de la población afectada intente regresar a sus hogares. Sin embargo, los daños son significativos. Datos del Consejo Nacional de Investigación Científica del Líbano revelan que más de 62.000 viviendas han sido dañadas o destruidas a raíz del conflicto. Esto ha complicado aún más el panorama para los desplazados, quienes no solo deben enfrentar el temor a la violencia, sino también la falta de un lugar seguro donde vivir.
Desde el inicio de la última ofensiva israelí contra Líbano, que comenzó el 2 de marzo, se han registrado cerca de 2.400 muertes y más de 7.600 heridos. Este contexto ha generado una crisis humanitaria que requiere atención urgente por parte de la comunidad internacional. La situación se agrava a medida que las familias intentan reconstruir sus vidas en medio de la devastación.
La necesidad de un apoyo sostenido
Save The Children hace un llamado a la comunidad internacional para que se intensifiquen los esfuerzos humanitarios en la región. Ingdal subrayó que, aunque el alto el fuego es un primer paso, es fundamental que se establezcan condiciones de paz duraderas para permitir a las familias volver a la normalidad. «No podemos permitir que estas familias sigan viviendo en la incertidumbre. Necesitan apoyo para reconstruir sus vidas y asegurar un futuro mejor para sus hijos», concluyó.
El panorama en Líbano es desolador, y la situación de los niños desplazados es una de las más preocupantes. La falta de acceso a educación, salud y un entorno seguro afecta no solo su presente, sino también su futuro. Por ello, es crucial que se tomen medidas concretas para abordar esta crisis y brindar a los más vulnerables la oportunidad de volver a ser niños.
Dejá tu comentario
Para comentar tenés que estar registrado y con sesión iniciada.
Comentarios (0)
Todavía no hay comentarios.