Inicio Últimas noticiasDos perros fallecieron por estruendos de la Pirotecnia en Uruguay estas fiestas

Dos perros fallecieron por estruendos de la Pirotecnia en Uruguay estas fiestas

Impacto de la Pirotecnia en Uruguay. Tras la muerte de animales por estruendos en Navidad, organizaciones piden frenar el uso de fuegos artificiales.

por Descarga-favicon-PhotoroomUruguay Al Día
3 vistas
A+A-
Restablecer
Consecuencias de la Pirotecnia en Uruguay

Tragedia en el refugio: el impacto letal de la pirotecnia en Uruguay durante Navidad

La llegada de la Navidad en nuestro país volvió a poner sobre la mesa una problemática que parece no encontrar solución definitiva a pesar de los avances legislativos recientes. El uso de Pirotecnia en Uruguay durante las últimas jornadas de festejos dejó un saldo desgarrador para quienes dedican su vida al rescate y protección animal. En un refugio local, dos perros fallecieron este jueves víctimas de paros cardíacos fulminantes provocados por los estruendos ensordecedores de los fuegos artificiales de alto impacto sonoro. Lo que para muchos fue un brindis y celebración, para estos animales se convirtió en un escenario de terror que terminó apagando sus vidas de forma inesperada.

Desde los colectivos de protección animal se detalló que el ruido intenso de las explosiones fue el factor determinante en el deceso de estos animales, que no lograron resistir el nivel de estrés al que fueron sometidos. El fenómeno de la Pirotecnia en Uruguay ha mostrado un comportamiento dispar en este cierre de año; mientras que en algunas zonas hubo una disminución, en otras se detectó un incremento notable de ventas y uso desde el 23 de diciembre. El relato de los cuidadores es desolador: los animales entran en un estado de pánico tal que su sistema circulatorio colapsa, evidenciando que la «pirotecnia amigable» o los controles actuales no son suficientes para proteger a los más sensibles.

Los riesgos biológicos de la pirotecnia en Uruguay para la fauna

La sensibilidad auditiva de los perros es significativamente superior a la de los seres humanos, lo que convierte a cada explosión en una agresión física directa. El uso indiscriminado de Pirotecnia en Uruguay genera en los animales domésticos y silvestres una respuesta de «lucha o huida» que libera niveles masivos de adrenalina y cortisol. Cuando este estímulo es constante y no tiene escapatoria, el corazón puede fallar. En el caso de los refugios, donde conviven muchos animales que ya arrastran traumas o problemas de salud previos, el riesgo se multiplica exponencialmente ante la falta de un entorno silencioso y seguro.

Además de las muertes confirmadas, estas fechas dejan un tendal de consecuencias indirectas que desbordan a las organizaciones sociales. Se han reportado decenas de mascotas perdidas en diversos barrios, animales que se desorientan por el miedo extremo y terminan heridos en accidentes de tránsito o atrapados en lugares peligrosos. La Pirotecnia en Uruguay sigue siendo el principal motor de extravíos durante las fiestas, generando una angustia que se extiende a miles de familias que pasan la Navidad recorriendo calles en busca de sus compañeros de cuatro patas.

Falta de controles y el reclamo de una regulación efectiva

Uno de los puntos más críticos que señalan los activistas es la aparente ausencia de controles efectivos sobre la venta de productos que superan los decibeles permitidos por las normativas vigentes. A pesar de los esfuerzos de algunas intendencias por declarar zonas libres de estruendos, la Pirotecnia en Uruguay sigue comercializándose en esquinas y puestos informales sin mayores restricciones. Esta falta de fiscalización permite que artefactos de gran potencia sonora sigan circulando, afectando no solo a los animales, sino también a personas con condiciones de sensibilidad auditiva, como quienes integran el colectivo del trastorno del espectro autista.

El pedido hacia las autoridades de cara a la víspera de Año Nuevo es claro: se necesita una reducción drástica del uso de fuegos artificiales tradicionales. La transición hacia espectáculos lumínicos sin sonido es una tendencia mundial a la que nuestro país aún no ha logrado plegarse del todo. La Pirotecnia en Uruguay debe dejar de ser una tradición que se sustenta en el sufrimiento ajeno, ya sea humano o animal, para dar paso a formas de celebración que sean respetuosas con el entorno urbano y la convivencia social.

Un llamado a la empatía para el cierre de año

Para quienes trabajan en el bienestar animal, este período del año no es sinónimo de descanso ni alegría, sino de ansiedad y guardia constante. El drama vivido en el refugio este jueves es apenas la punta del iceberg de una realidad que se repite en hogares de todo el territorio nacional. La Pirotecnia en Uruguay mata, y lo hace de una forma cruel y evitable. El compromiso ciudadano para las próximas celebraciones será fundamental para evitar que más vidas se pierdan bajo el estruendo de una diversión que dura segundos, pero que deja secuelas permanentes.

Es necesario entender que la libertad de festejar termina donde empieza el perjuicio al otro. La muerte de estos dos animales es un recordatorio brutal de que todavía falta mucho camino por recorrer en términos de empatía y educación ambiental. Mientras la Pirotecnia en Uruguay siga siendo la protagonista de nuestras noches de fiesta, habrá quienes tengan que llorar la pérdida de sus afectos más inocentes, esperando que el próximo año traiga finalmente el silencio y la paz que tanto necesitan.

¿Es posible imaginar un Uruguay donde las celebraciones de fin de año no dependan de explosiones sonoras que atentan contra la salud de los más indefensos?

¿Te ha resultado útil este artículo?
Si0No0

Comentarios

Quizas te interesen estas noticias.

-
00:00
00:00
Update Required Flash plugin
-
00:00
00:00