En Perú se forman cada día nuevas empresas. Pasar de tener un negocio a construir una compañía que crezca de forma sostenida, contrate más personas, atraiga inversiones y compita fuera del país es un proceso mucho más complicado.
Entre abril y junio de 2026 se registraron 89.846 nuevas empresas o reactivaciones, mientras que otras 62.835 dejaron de operar, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Las cifras de crecimiento aumentaron un 1,3% en comparación con el mismo trimestre del año anterior, pero las tasas de cierre subieron un 8,1%.
La brecha entre comenzar un negocio y lograr que una empresa alcance una escala significativa no se debe a una sola dificultad. Capital, talento, mercado, gestión y políticas públicas conforman una combinación que varía según la etapa en la que se encuentre cada compañía.
‘Es una combinación de todo’, afirmó Perú Paloma Arambur, directora ejecutiva de Endeavor Perú, al hablar con Infobae. Para ella, el punto de partida también está en el fundador: su capacidad para pensar a largo plazo, contar con un equipo adecuado y buscar las habilidades que él mismo no posee.
No todas las empresas necesitan recibir inversión para poder crecer.
La distancia entre emprender y escalar es grande en Perú
Aramburú explicó que levantar capital no debe convertirse en un fin en sí mismo. Algunas empresas pueden sostener su crecimiento con los ingresos que obtienen del propio negocio —una estrategia llamada bootstrapping—, mientras que otras sí requieren atraer inversores para avanzar. El punto clave es hacerlo en el momento correcto y bajo condiciones que se ajusten al desarrollo de la empresa.
El entorno de inversión también ha evolucionado tras los años de expansión acelerada del capital de riesgo. 'Ahora los inversionistas sí buscan mayor rentabilidad, negocios que escalen, pero escalen de forma ordenada y con resultados reales', afirmó Aramb. La lógica, añadió, ya no se basa únicamente en captar rondas muy grandes y consumir rápidamente esos recursos, sino en demostrar que el dinero puede ser usado de manera eficiente.
Según el análisis de Endeavor, Perú cuenta con menos inversores locales que otros mercados de la región, aunque hay interés de capitales extranjeros por encontrar empresas peruanas con capacidad de crecer. El problema también radica en conectar ambos lados: emprendimientos atractivos para invertir y fondos dispuestos a acompañarlos. ¿Cómo saber si un proyecto realmente puede escalar?
Después de revisar distintas industrias, Endeavor decidió centrarse en tres pilares clave: el emprendedor, el negocio y la etapa en que se encuentra la empresa. En cuanto al fundador, se analiza su habilidad para escuchar retroalimentación, aprender de los errores y formar un equipo que complementa sus capacidades. El modelo de negocio es evaluado por su diferenciación real y su potencial para escalar. Por último, el momento en que se encuentra la compañía es un factor determinante: una empresa en fase inicial necesita indicadores distintos a uno que ya está listo para crecer rápidamente.
En fases tempranas, aunque la facturación aún no sea el principal indicador, el potencial de la solución y las competencias del equipo fundador tienen un peso mayor. Cuando una compañía se acerca a la escalabilidad, los ingresos generados y la tracción lograda pasan a ser mucho más importantes. Aramburú usó como referencia que la facturación media global de los emprendedores que entran en la red de Endeavor oscila alrededor de US$10 millones, lo cual sirve para entender cuánto dista un negocio que apenas encuentra mercado de uno que ya tiene un impacto económico significativo.
La organización establece en sus criterios de selección que solo selecciona scaleups que ya validaron su producto y se encuentran en un punto crítico de crecimiento; la mayoría de los postulantes facturan entre US$50,000 y US$10 millones anuales.
Del error rápido a la internacionalización: crecer no significa siempre acertar. Entre las características que Arambuú identifica en los emprendedores que logran avanzar está la capacidad de detectar rápidamente un error, aprender de él y ajustar su estrategia, en lugar de quedarse inmóviles ante el primer fracaso. La expansión hacia mercados extranjeros exige una nueva capa de preparación. Antes de ingresar a una ciudad o país, una empresa debe evaluar si existe espacio para su producto, cómo funciona ese mercado y qué diferencias culturales o comerciales pueden transformar la forma en que opera.
Pero ir hacia el exterior no tiene que ocurrir de inmediato. Algunas empresas aún pueden encontrar suficiente margen de crecimiento dentro del Perú antes de cruzar fronteras. Aramburú también señala que el país cuenta con ventajas que permiten generar negocios difíciles de replicar, como la actividad minera, el sector agropecuario, la biodiversidad y su ubicación geográfica. Parte del potencial, sostuvo, radica en desarrollar soluciones específicas para esas industrias y en conectar a las startups con grandes empresas que ya tienen necesidades reales por resolver.
Qué tendría que cambiar para generar más empresas grandes.
Si Perú quiere duplicar en los próximos años el número de empresas que logren alcanzar una escala significativa, la solución no se reduce simplemente a aumentar el dinero disponible para emprendedores. Aramburú propone una conexión entre la academia, las empresas, los inversores y el Estado. Desde las universidades, señala que es necesario que más jóvenes perciban el emprendimiento como una opción viable profesional y cuenten con herramientas para gestionar un negocio.
Del lado del sector público, se destaca que existen casos internacionales en los que incentivos y políticas específicas han permitido crear condiciones más favorables para la fundación y el crecimiento de empresas. Las grandes compañías también pueden contribuir: al compartir sus desafíos y necesidades con emprendimientos más jóvenes, estas últimas pueden probar soluciones ante clientes de mayor tamaño, generar ingresos y acumular Experiencia que les permita escalar. 'Al final es cómo articulamos todas estas partes', concluyó la ejecutiva.
El evento Endeavor 2026 reúne a emprendedores, inversores y mentores en Lima.
Una Parte de esa conversación llegará a Lima el próximo 14 de octubre con la Experiencia Endeavor 2026, encuentro que prevé reunir a más de 1.000 asistentes y a más de -than speakers y mentores en el Centro de Convenciones de Lima. La programación incluye charlas sobre inteligencia artificial, escalabilidad, liderazgo, finanzas e innovación, además de espacios donde empresas del programa Scale Up presentarán sus propuestas. El evento se llevará a cabo dentro del marco de la Perú Tech Week y contará con mesas de trabajo y espacios de interacción entre emprendedores, ejecutivos e inversionistas.
Más allá del formato del encuentro en sí, ese tipo de contacto resume uno de los temas que Aramburú planteó durante su entrevista: para que surjan más empresas capaces de crecer desde Perú, el capital, el talento y las oportunidades de mercado deben encontrarse antes de que el negocio se quede pequeño.




