Petróleos Mexicanos confirmó que su infraestructura opera sin pérdida de contención ni anomalías. Pemex informó el 15 de octubre que no identificó una fuga en el arroyo Chacalapa, en Jáltipan, Veracruz, donde se detectó la presencia de un producto con características de hidrocarburo. Tras verificar su infraestructura, la empresa señaló que tampoco encontró pérdida de contención ni otra anomalía relacionada con el petróleo, y atribuyó el origen a instalaciones y operaciones ajenas.
Intervención de Protección Civil
A solicitud de Protección Civil del municipio de Minatitlán, Veracruz, personal de Pemex acudió a la zona y proporcionó equipo especializado para contener y recuperar el material, según la empresa en un mensaje en redes sociales. Pemex mantiene el monitoreo del área y señaló que continúa con acciones relacionadas con la seguridad, la responsabilidad social y el cuidado del ambiente.
Aumento de emisiones de dióxido de azufre
La empresa liberó 349 mil 800 toneladas métricas del contaminante entre abril y junio, 38 mil 600 más que un año antes. Pemex elevó 12.4% sus emisiones de dióxido de azufre entre abril y junio de 2026, al liberar 349 mil 800 toneladas métricas del contaminante. El aumento se atribuye al mayor contenido de azufre en el gas procesado en sus complejos y ocurre mientras la empresa prevé que las emisiones comiencen a bajar hacia el cierre del año, con la entrada en operación de plantas de recuperación de azufre.
En el mismo trimestre de 2025, Petróleos Mexicanos registró 311 mil 200 toneladas métricas de dióxido de azufre. La diferencia anual fue de 38 mil 600 toneladas, de acuerdo con su reporte financiero más reciente. La petrolera dirigida por Juan Carlos Carpio Fragoso señaló que el mayor contenido de azufre del gas explica el incremento. “Se prevé que estas emisiones comiencen a disminuir hacia finales de 2026, conforme entren en operación las plantas de recuperación de azufre”, indicó la empresa.
Impacto ambiental y salud pública
El dióxido de azufre es un gas contaminante que puede formar compuestos dañinos al entrar en contacto con agua u otras sustancias presentes en el aire. Entre ellos están el ácido sulfúrico, el ácido sulfuroso y las partículas de sulfato, según Greenpeace. La quema de carbón, petróleo y gas natural, así como los procesos de refinación de crudo, son las principales fuentes de este compuesto. La organización también asoció su exposición con irritación en nariz, garganta y vías respiratorias, tos, silbido al respirar, falta de aire y opresión en el pecho, además de enfermedades cardíacas y pulmonares.
Emergencias y daños ambientales
Además, las emisiones de carbono de Pemex crecieron 0.5% durante el segundo trimestre de 2026: pasaron de 18.5 millones a 18.6 millones de toneladas métricas. La empresa vinculó esa alza con una mayor actividad en exploración y extracción, proceso de gas y refinación. Fugas, incendios, explosiones y derrames impactaron costas, cultivos y cuerpos de agua de Tabasco, Veracruz y Oaxaca.
Durante los primeros nueve meses del año, Pemex acumuló al menos 12 emergencias por fugas, derrames, explosiones e incendios en el Golfo de México y el sur del país; los hechos dejaron ocho personas fallecidas, seis lesionadas y daños ambientales que alcanzan costas, cuerpos de agua, zonas de cultivo y comunidades de Tabasco, Veracruz y Oaxaca. El incidente más reciente ocurrió el 10 de septiembre en Campeche, donde la empresa mantiene la reparación de un ducto marino de recolección vinculado al Activo de Extracción Cantarell. Dos días después, Pemex aseguró que no había hidrocarburos en las costas del estado, descartó afectaciones ambientales y señaló que los trabajos continuaban.
Entre febrero y abril, un derrame de crudo se extendió por el litoral del Golfo de México desde Paraíso, Tabasco, hasta Matamoros, Tamaulipas. La recolección superó las 900 toneladas de residuos de petróleo, de acuerdo con los registros del caso. Las autoridades y Pemex negaron inicialmente que la petrolera fuera responsable y atribuyeron los primeros reportes a una embarcación privada. Dos meses después, aceptaron la responsabilidad de la empresa en el derrame.
Greenpeace y la Red Corredor Arrecifal exigieron un plan de recuperación ambiental y atención médica para las familias de las comunidades afectadas. La Red Corredor Arrecifal del Golfo de México documentó chapopote, manchas, partículas y hojuelas de petróleo en playas y cuerpos de agua. Sus monitoreos identificaron 113 sitios contaminados a lo largo de 1 mil 168 kilómetros de litoral. Greenpeace y la Red Corredor Arrecifal señalaron afectaciones en zonas de pesca, manglares, playas y comunidades costeras. Las agrupaciones solicitaron un plan de recuperación, atención médica, reparación para las familias afectadas y medidas para prevenir otros derrames.
Las organizaciones también sostuvieron que la limpieza se concentró en zonas turísticas y de fácil acceso, mientras comunidades de Veracruz y Tamaulipas, incluidas áreas rurales, indígenas y rocosas, recibieron atención tardía o insuficiente. El pasado 10 de febrero, un siniestro en el ducto Nuevo Teapa-Salina Cruz, en la localidad de Loma Larga, Oaxaca, dejó tres personas fallecidas y cuatro trasladadas a hospitales. El hecho ocurrió durante labores de inyección con nitrógeno. Información en desarrollo.






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