El papa León XIV completó, durante su etapa como obispo de Chiclayo, un curso virtual de quechua, el segundo idioma más hablado de Perú, para comunicarse con habitantes de zonas altoandinas, según recordó Janinna Sesa, exdirectora de Cáritas en esa ciudad.
Testimonio sobre los estudios de quechua del pontífice
En un testimonio difundido este sábado, a propósito del alta hospitalaria del pontífice tras su operación por un tumor canceroso en el pulmón, Sesa recordó que Robert Prevost pagó la matrícula y completó la capacitación. “Nosotros sacábamos cursos de capacitación para generar ciertos fondos. Entonces, vemos la lista de los inscritos y cuando empezamos la clase virtual del quechua con un profesor muy bueno, aparece el alumno Robert Prevost”, dijo con una sonrisa al rememorar sus años de colaboración en proyectos sociales.
“Era como un alumno más. Había pagado su inscripción social y fue muy gracioso. Llevó todo el curso de quechua y ya al final le pregunté por qué quechua. Y es que en la zona altoandina había lugares donde no hablaban el español, sino solo quechua, y quería comunicarse”, agregó.
Interés del papa por el aprendizaje de idiomas
El interés de León XIV por aprender idiomas también se ha reflejado en otras facetas de su vida. En diciembre pasado, el pontífice felicitó la Navidad en diez lenguas —italiano, francés, inglés, alemán, español, portugués, polaco, árabe, chino y latín— desde el balcón de la basílica de San Pedro, antes de impartir la bendición urbi et orbi. Ese mismo mes, el diario italiano informó de que León XIV estudia alemán con la aplicación Duolingo durante sus madrugadas de insomnio, información que su hermano John Prevost confirmó.
Contribuciones sociales y lingüísticas en Perú
En Perú, más de 3,8 millones de personas, el 13% de la población, tienen el quechua como lengua materna, un idioma que ya se hablaba siglos antes del Imperio incaico. Sesa recordó además que, desde su llegada a la diócesis de Chiclayo a finales de 2014, Prevost mantuvo una relación cercana con la población e impulsó proyectos sociales para personas en situación de pobreza, una tarea que cobró mayor intensidad ante distintas emergencias.
Respuesta a emergencias y campañas durante su obispado
En 2017, tras las lluvias e inundaciones asociadas al fenómeno de El Niño costero, el entonces obispo promovió campañas de ayuda, convocó a empresarios y familias para reunir donaciones y participó en la distribución de suministros. Durante la pandemia de covid-19, impulsó la campaña Oxígeno de la Esperanza para financiar plantas de oxígeno medicinal. Sesa contó que, tras reunir en unas tres semanas los fondos para una primera planta, el actual papa propuso recaudar dinero para adquirir una segunda: “Me enseñó a confiar en la providencia y se compraron dos plantas de oxígeno”, afirmó.
La excolaboradora también rememoró una visita anterior a Roma, cuando Prevost le mostró desde una ventana la cúpula de la basílica de San Pedro. En ese momento, contó, deseó en silencio que algún día llegara a ser el jefe de la Iglesia.






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