Las autoridades iraníes han confirmado una oleada de ataques contra objetivos estadounidenses en la región, tras los recientes bombardeos llevados a cabo por el Ejército estadounidense en distintas zonas del país. En un comunicado, la Guardia Revolucionaria Islámica aseguró que sus fuerzas han derribado un dron avanzado MQ-9 del Ejército estadounidense, equipado con un nuevo sistema de defensa aeroespacial, en la primera acción de su respuesta. El ataque se produjo tras los bombardeos ciegos y desesperados del Ejército estadounidense contra varias zonas civiles en el sur del país, lo que ha fortalecido la determinación de Teherán para aplastar a las fuerzas extranjeras en el estrecho de Ormuz.
La Guardia Revolucionaria ha atacado con misiles balísticos la base militar de la Marina estadounidense de Titin, ubicada en el sur de Jordania, cerca de la frontera con Arabia Saudí y de la ciudad portuaria de Áqaba. El ataque se llevó a cabo tras el bombardeo contra un edificio residencial en Sirik, donde al menos cuatro personas han muerto y 50 han resultado heridas durante la celebración de una boda. La Guardia Revolucionaria recuerda esta situación como una alusión a la barbarie de la escuela Minab y el estadio Lamerd. Además, ha neutralizado un gran número de fuerzas estadounidenses, destruyendo varias instalaciones importantes y helicópteros, aunque Washington no ha confirmado bajas entre sus filas.
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes había advertido de imponer un alto precio al enemigo estadounidense tras escucharse explosiones en la ciudad portuaria de Bandar Abbas, en la isla de Qeshm, en el aeropuerto de Jiroft, en la provincia de Kerman, y en otros puntos de la provincia de Hormozgan. Las explosiones también se han registrado en las ciudades de Chabahar y Konarak, en la provincia de Sistán y Baluchistán, donde han impactado al menos cuatro proyectiles, según ha recogido la agencia de noticias estatal iraní Mehr.
En la madrugada de este miércoles, la Guardia Revolucionaria Islámica reivindicó un ataque combinado con misiles y drones contra una base de Estados Unidos en Erbil, capital del Kurdistán iraquí. Ha asegurado que destruyó un centro de reparación y almacenes de equipamiento técnico del Ejército terrorista estadounidense, además del sistema de guía del globo espía estadounidense en la base. También incendió los depósitos de combustible de la base y mató a varios atacantes. La acción se considera una respuesta a un ataque previo lanzado por Washington contra la localidad de Kuhestak, en el condado de Sirik, en la provincia de Hormozgan, lugar en el cual estaba siendo celebrada una boda donde han perdido la vida al menos cuatro invitados, entre ellos un niño.
Horas después de que Teherán anunciara esta nueva andanada de ataques contra intereses estadounidenses en la región, las autoridades de Kuwait han dicho estar respondiendo a amenazas hostiles de misiles y drones. El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Kuwait confirma que cualquier explosión que pueda oírse es consecuencia de la interceptación de objetivos hostiles por parte de los sistemas de defensa aérea. Por su parte, el Ministerio del Interior de Bahréin ha alertado de una potencial amenaza tras lo cual ha llamado a la ciudadanía y residentes a mantener la calma, dirigirse al lugar seguro más cercano y mantenerse informados a través de los canales oficiales. El Centro Nacional de Comunicación del Ejecutivo bahreiní ha confirmado la interceptación y destrucción de drones iraníes, mientras los sistemas de defensa aérea nacionales se mantienen en nivel alto de alerta para proteger al país.
La Guardia Revolucionaria ha reivindicado ataques contra objetivos estadounidenses en el estrecho de Ormuz, tras los bombardeos recientes. El Ejército estadounidense ha llevado a cabo ataques ciegos y desesperados contra varias zonas civiles en el sur del país, lo que ha fortalecido la determinación de Teherán para aplastar a las fuerzas extranjeras en el estrecho de Ormuz. La respuesta de la Guardia Revolucionaria se ha producido tras el bombardeo contra un edificio residencial en Sirik, donde al menos cuatro personas han muerto y 50 han resultado heridas durante la celebración de una boda, lo que recuerda a la barbarie de la escuela Minab y el estadio Lamerd. Además, ha neutralizado un gran número de fuerzas estadounidenses, destruyendo varias instalaciones importantes y helicópteros, aunque Washington no ha confirmado bajas entre sus filas.






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