Una ilustración sobre un mapa de la frontera entre México y Estados Unidos señala el seguimiento policial al prófugo Carlos Alberto Páez Pereda.
Una ofensiva de tres meses entre México y Estados Unidos ha desarticulado a varios operadores clave de “Los Rugrats”, el brazo armado que lidera Carlos Alberto Páez Pereda, alias “Carlitos Rugrats”, dentro de la facción de La Mayiza del Cártel de Sinaloa. El cerco comenzó a tomar forma desde el 7 de julio con la acusación formal del Departamento de Justicia de Estados Unidos y se intensificó este mes de octubre con tres golpes consecutivos en menos de una semana.
Acusación formal y cargos federales
El 7 de julio de 2026, la Fiscalía del Distrito Sur de California hizo pública una acusación formal contra Páez Pereda, identificado como “un presunto lugarteniente de alto rango” y líder de “un ala violenta del Cártel de Sinaloa”, según el expediente registrado bajo el número 26cr1044-DMS. Los siete cargos federales incluyen narcoterrorismo, apoyo material a una organización terrorista extranjera, empresa criminal continua y conspiración para el lavado de dinero. La pena por narcoterrorismo contempla cadena perpetua con un mínimo obligatorio de 20 años de prisión y una multa de 20 millones de dólares.
Según los documentos judiciales, Páez Pereda habría importado decenas de miles de kilogramos de metanfetamina, fentanilo y cocaína a Estados Unidos durante la última década, además de lavar cientos de millones de dólares en ganancias del narcotráfico. El agente especial a cargo del FBI en San Diego, Mark Remily, declaró que: “Los Rugrats han alimentado una violencia brutal en México que se extiende hasta Estados Unidos, junto con un flujo incesante de drogas letales hacia nuestras comunidades”.
Detenciones y operativos en México
En el tramo más reciente, entre el 10 y el 15 de octubre, las autoridades detuvieron a 23 personas vinculadas a la célula en tres operativos distintos. El saldo incluye a cuatro familiares directos de Páez Pereda.
El primer golpe de campo del lado mexicano contra la estructura ocurrió el 9 de septiembre de 2026, cuando la Fiscalía General de la República (FGR) vinculó a proceso a tres presuntos integrantes de “Los Rugrats” por delincuencia organizada y delitos contra la salud. Los imputados fueron identificados como Luis Alberto Ayala Jáuregui, alias “El Loco”; Enrique Noé Barrera Loera, alias “Kike”, y Óscar Uriel Chaparro de la Rosa, señalado como presunto jefe de plaza.
La investigación se originó en mayo de 2026 a partir de una denuncia anónima, aunque los primeros operativos contra esta célula se remontan a mediados de 2025, cuando agentes federales cumplimentaron una orden de cateo en un inmueble de Tijuana usado para la venta de narcóticos. La red operaba en Ensenada, Mexicali y Tijuana, donde distribuía drogas sintéticas en centros comerciales y rentaba viviendas de estancia corta para ocultar la mercancía y dificultar el rastreo.
Operaciones recientes contra «Los Rugrats»
Un mes después, el 10 de octubre, Fuerzas Especiales del Ejército mexicano y la Guardia Nacional detuvieron a Jesús Darío Murrieta Navarro, alias “El Cara de Cochi”, en Valle de Bravo, Estado de México. El detenido enfrenta una orden de aprehensión vigente en Sonora y un trámite de extradición hacia Estados Unidos, y es señalado como cabecilla de La Barredora 24/7, brazo armado del Cártel de Caborca que además se puso al servicio de Carlitos Rugrats, a quien respondía directamente.
Tres días después, el 13 de octubre, elementos de la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la Guardia Nacional y el Ejército detuvieron en flagrancia a José Luis Ojeda Aguirre, alias “El Wicho”, en Villa Unión, Mazatlán. La Secretaría de la Defensa Nacional lo identificó como operador financiero y logístico de “Los Rugrats” bajo órdenes directas de Páez Pereda, y precisó que era requerido por el Distrito Central de California por posesión de cocaína con intención de distribución. Durante su captura le aseguraron un arma larga, 206 dosis de fentanilo y un vehículo.
Capturas en Culiacán y la búsqueda de Carlitos Rugrats
El tercer golpe se concretó el jueves 15 de octubre con la detención de siete personas en la comunidad de Laguna Colorada, al sur de Culiacán, tras la ejecución de cinco órdenes de cateo en los poblados de Los Becos, Laguna Colorada y Costa Rica. Cuatro de los detenidos son familiares directos de Páez Pereda: sus primas Leslie Dennise Pereda García y Aglaee Ramírez Páez, señaladas como operadoras logísticas de la célula, y su tía y tío, Claudia Selene García Ontiveros y Francisco Javier Ramírez Agüero.
El operativo incluyó a la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Guardia Nacional y la Fiscalía General de la República, con información del Centro Nacional de Inteligencia. Las autoridades aseguraron tres armas largas, un arma corta, ocho cargadores, dos paquetes de cocaína, tres vehículos, un todoterreno tipo razor y una motocicleta, además de teléfonos celulares, una tableta y dos computadoras portátiles.
“Los Rugrats” operan como uno de los brazos armados de La Mayiza, la facción del Cártel de Sinaloa encabezada por Ismael Zambada Sicairos, alias “El Mayito Flaco”. Pese a la seguidilla de capturas contra su círculo familiar y operativo, Carlos Alberto Páez Pereda continúa prófugo de la justicia.






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