La Unión Europea implementará el Sistema de Entradas y Salidas en 2026
La Unión Europea ha anunciado que el 10 de abril de 2026 se pondrá en marcha el pleno funcionamiento del Sistema de Entradas y Salidas (EES), un cambio que promete transformar el control de fronteras en el continente. Este sistema digital sustituirá los tradicionales sellos de pasaporte por un registro biométrico automático que registrará las entradas, salidas y posibles denegaciones de entrada para viajeros de terceros países que permanezcan en el espacio Schengen por un máximo de 90 días en un período de 180 días.
El EES se implementará en los 29 países del espacio Schengen, que incluye a los 27 estados miembros de la Unión Europea, así como a Noruega, Islandia, Suiza y Liechtenstein. Este amplio alcance plantea interrogantes sobre la efectividad y la equidad del sistema, especialmente en un contexto donde la movilidad internacional es cada vez más crítica para el desarrollo económico y social.
En la primera entrada al espacio Schengen, se tomarán los datos del pasaporte, las huellas dactilares de cuatro dedos (excepto para niños menores de 12 años) y una fotografía facial. En los viajes posteriores, la verificación se realizará mediante un reconocimiento facial rápido. Sin embargo, esta transición hacia un sistema automatizado no está exenta de desafíos, ya que plantea preocupaciones sobre la privacidad y la seguridad de los datos personales de los viajeros.
[adsense]El objetivo declarado del EES es reforzar la seguridad, detectar fraudes de identidad, controlar con precisión el límite de 90 días en 180 y evitar sobreestancias. Sin embargo, la implementación de un sistema tan intrusivo podría generar desconfianza entre los viajeros, quienes podrían cuestionar la necesidad de un control tan exhaustivo. Además, la modernización y agilización de los controles fronterizos no siempre se traduce en una experiencia de viaje más fluida, especialmente en momentos de alta afluencia.
La mayoría de los ciudadanos de Estados Unidos y Latinoamérica pueden viajar a Europa sin necesidad de visado. Sin embargo, a partir de la fecha de implementación del EES, deberán registrarse en persona en la frontera durante su primer viaje, un proceso que podría añadir entre uno y dos minutos por persona, o más en momentos de gran afluencia. Este aspecto del sistema podría resultar problemático, ya que las largas colas en aeropuertos y pasos fronterizos son una realidad que muchos viajeros ya enfrentan.
[adsense]Una vez creado el perfil en el EES, los controles posteriores se realizarán de manera más rápida gracias a la verificación facial automática. Sin embargo, el sistema también calculará el tiempo de estancia y detectará cualquier sobreestancia, lo que podría acarrear multas, prohibiciones de entrada futuras o complicaciones en solicitudes de visado. Este enfoque punitivo podría desincentivar a los viajeros a visitar Europa, afectando potencialmente al turismo y a la economía de los países involucrados.
Durante las primeras semanas y meses tras la implementación del EES, se anticipan colas más largas en aeropuertos, puertos y pasos fronterizos con un alto volumen de viajeros no comunitarios. Por lo tanto, se recomienda a los viajeros que lleguen con mayor antelación, lo que podría generar un efecto contrario al que se busca con la agilización de los controles. La experiencia de los viajeros podría verse comprometida, lo que plantea la pregunta de si el EES realmente cumplirá con su promesa de modernización.
Los viajeros deberán asegurarse de llevar un pasaporte biométrico válido, tener en cuenta que no existe un pre-registro online y verificar siempre el tiempo exacto de estancia restante antes de cada viaje. La información actualizada sobre el EES estará disponible en el sitio oficial travel-europe.europa.eu, pero la dependencia de plataformas digitales para la información crítica puede ser un obstáculo para aquellos menos familiarizados con la tecnología.
A finales de 2026, también se implementará el ETIAS, una autorización electrónica previa similar al ESTA de Estados Unidos, que costará aproximadamente 7 euros y se tramitará online. Este nuevo requisito añade otra capa de complejidad al proceso de viaje, lo que podría desincentivar a algunos viajeros a visitar Europa, especialmente aquellos que ya enfrentan dificultades económicas o logísticas.
El EES representa el fin de los sellos en el pasaporte y el inicio de un control fronterizo más moderno y digital. Sin embargo, la transición hacia este sistema plantea interrogantes sobre su efectividad y su impacto en la experiencia del viajero. Aunque se anticipan retrasos en los primeros meses, a medio plazo el sistema promete agilizar los viajes para quienes cumplan con las reglas. Sin embargo, la implementación de un sistema tan intrusivo podría generar desconfianza entre los viajeros, quienes podrían cuestionar la necesidad de un control tan exhaustivo
El costo estimado de implementación del EES es de 1.000 millones de euros











