Reducción significativa de plantilla en Netflix y cambios en su estrategia
Netflix ha puesto en marcha una operación de reducción de personal que ha resultado en 1.000 despidos en una sola semana, lo que representa una disminución del 6% de su plantilla global. Estas medidas se han tomado en un momento crítico para la compañía, que ha anunciado recortes en su estructura laboral y la salida de dos altos directivos de contenido. Entre ellos, Bela Bajaria, quien lideraba la dirección global de contenidos y fue clave en la incursión de la plataforma en los eventos en directo. La salida de Dan Lin, responsable de la división de cine durante los últimos dos años, también ha sido significativa, ya que ha concluido prematuramente su contrato de cinco años.
Cambios en la dirección cinematográfica y posibles nuevos enfoques
Tras su salida, Bajaria ya cuenta con un reemplazo, mientras que Lin aún no ha sido reemplazado. Se baraja la incorporación de Michael De Luca y Pamela Abdy, exdirectores de cine en Warner Bros y antes de la adquisición de SkyDance. Esta posible incorporación sugiere que Netflix estaría reconsiderando su estrategia en materia de cine, en particular respecto a los tipos de producciones que desea promover y cómo exhibirlas. Ambos ejecutivos se han destacado por apostar por proyectos ambiciosos de grandes cineastas y por impulsar estrenos en salas de cine.
Una transformación en el paradigma del streaming y el cine
Hasta hace poco, la posición de Netflix respecto al cine y las salas era clara: el modelo de streaming no se negociaba y las películas en cines eran una opción secundaria. Sin embargo, en los últimos meses, la compañía ha empezado a experimentar con estrenos exclusivos en Estados Unidos, como el de La bola negra, que tendrá una proyección de 45 días y se comunicarán sus cifras de taquilla por primera vez. Asimismo, planean un gran estreno en salas para Narnia de Greta Gerwig en febrero, con expectativas de prolongar su exhibición durante meses.
Recientes informes de Variety indican que Lin habría enfrentado discrepancias con cineastas como Gerwig y también con David Fincher, lo que habría influido en su reciente despido. Se informa que Lin habría solicitado a artistas como ella y Fincher ser más estrictos con los presupuestos y reducir sus ambiciones cinematográficas. Además, habría expresado críticas sobre el uso de inteligencia artificial en la película Animales de Ben Affleck. La estrategia de Lin parecía priorizar producciones dirigidas a públicos diversos y menos trabajos de cineastas de renombre, en contraste con la política anterior, que solía dar libertad total a figuras como Martin Scorsese.
Una estrategia que apunta a fortalecer relaciones con el cine y explorar nuevas vías comerciales
Estos cambios reflejan un interés de Netflix en mejorar sus relaciones con cineastas destacados y en consolidar una presencia en el cine similar a la de un estudio de Hollywood. La compañía, hasta hace poco, había considerado incluso adquirir Warner para aprovechar sus conexiones con los cines. Sin embargo, recientes indicadores, como la caída en valor de las acciones y en la actividad de los usuarios en sus plataformas, sugieren que Netflix está contemplando otras opciones comerciales ante la posible saturación o limitación del modelo de streaming. Estas acciones indican que la compañía podría estar preparándose para diversificar sus enfoques si el crecimiento en el streaming empieza a estancarse.






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