El respiro inesperado que llega desde el Atlántico
Cuando todos pensábamos que febrero se despediría bajo un sol inclemente, la meteorología regional nos dio una sorpresa de esas que obligan a cambiar el plan de playa por un café a la tarde. El prestigioso observatorio brasileño MetSul ha emitido una advertencia clara sobre la presencia de una masa de aire frío con trayectoria marítima. Este fenómeno, que ya se encuentra en pleno desarrollo, está afectando de manera directa el clima en el Cono Sur, trayendo consigo un alivio térmico que pocos esperaban para esta altura del calendario estival.
Esta «visitante polar», como la han catalogado algunos especialistas, no es un evento menor. Su influencia se extiende sobre una amplia zona del Océano Atlántico, situándose al este de Argentina, Uruguay y el estado de Río Grande do Sul. Lo que comenzó como un sistema marítimo terminó impactando en el continente, desplazando las masas de aire caliente que venían dominando la escena. La irrupción de este frente frío fue, de hecho, la responsable de las nevadas históricas registradas el pasado martes en la Patagonia argentina, un evento que dejó perplejos a turistas y locales por igual.
Nieve en el sur y alivio en el territorio nacional
El impacto del sistema de aire polar en la región patagónica fue contundente. Mientras el centro urbano de Bariloche recibía lluvias persistentes, en las zonas altas de la montaña los termómetros se desplomaron hasta los -4 °C, acumulando nieve entre los 1.600 y 1.900 metros de altitud. Este contraste resulta brutal si se considera que, apenas días antes, la Patagonia Norte atravesaba una ola de calor extrema. En Uruguay, si bien no llegamos a ver copos blancos, el cambio de aire se sintió en la piel y en el ambiente, especialmente durante las horas de la noche y la madrugada.
Para nuestro país, la llegada de esta corriente de aire gélido ha funcionado como un bálsamo necesario. Tras semanas de temperaturas agobiantes y un déficit hídrico que empezaba a preocupar en varios departamentos, el descenso térmico ayudó a reducir drásticamente el riesgo de incendios forestales. Las condiciones, que por momentos recordaron más a una tarde de octubre o noviembre que a una de febrero, permitieron una tregua en el consumo eléctrico y un descanso para la producción agropecuaria, que venía sufriendo el rigor del sol directo sobre los suelos secos.
Mínimas que sorprenden en el este y noreste
Los registros oficiales de Inumet respaldan lo advertido por MetSul. Durante las últimas jornadas, la influencia de la intrusión de aire frío se hizo notar con fuerza en la franja este del país. En la ciudad de Chuy, el termómetro marcó una mínima de 12,7 grados, una cifra significativamente baja para la época del año. Del mismo modo, en departamentos como Rocha y Treinta y Tres, las temperaturas mínimas rondaron los 13 grados, obligando a más de uno a cerrar las ventanas y sacar alguna manta liviana durante la noche.
Aunque no estamos ante un escenario de frío polar extremo que amerite sacar los abrigos pesados de lana, las temperaturas actuales se sitúan claramente por debajo del promedio histórico para la estación estival uruguaya. El Fenómeno meteorológico ha logrado romper la monotonía del calor húmedo, generando un ambiente mucho más seco y confortable. Sin embargo, los expertos señalan que esta ventana de frescura tiene fecha de vencimiento próxima, ya que los sistemas de alta presión comenzarán a ceder terreno en las próximas horas, permitiendo el regreso paulatino de las condiciones típicas del verano.
El regreso del calor a partir del lunes
Si bien el fenómeno ha sido persistente, la meteorología indica que el repunte térmico es inminente. A partir del lunes, la influencia de la masa de aire frío comenzará a disiparse sobre el Atlántico, permitiendo que las temperaturas mínimas asciendan hasta situarse entre los 15 y 19 grados. Esto marcará el fin de las mañanas frescas y el retorno de las noches pesadas que caracterizan a nuestro febrero. No obstante, el alivio hídrico y la baja en la temperatura del suelo dejarán una huella positiva tras el paso de este sistema marítimo.
El comportamiento del clima en este 2026 sigue demostrando una variabilidad extrema que desafía los pronósticos tradicionales. Pasar de una alerta por ola de calor a una advertencia por aire frío en menos de una semana es un recordatorio de la dinámica atmosférica actual. Por ahora, el consejo es disfrutar de estas últimas horas de aire renovado antes de que el sol vuelva a reclamar su protagonismo absoluto en el cielo uruguayo.
¿Serán estos episodios de alivio térmico cada vez más frecuentes como respuesta a los extremos climáticos que estamos viviendo en la región?
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