En el primer vídeo os mencioné si queríais que hablase de la serie de Mike Flanagan, ya que, al fin y al cabo, es la temática de Sitges 2026. Aquí está el análisis.
Un Sitges lleno de emociones personales
Al iniciar las crónicas de este festival, puedo decir que a nivel personal, es el festival más importante al que he asistido. Nunca en mi vida había recibido tanto cariño y amor como este año en Sitges. En el primer vídeo os hablé de Carrie, porque, efectivamente, Carrie es la temática de Sitges 2026. Se proyectó el episodio piloto, así que aquí tenéis el análisis. Mike Flanagan iba a asistir, pero aunque no pudo acudir, sí estuvieron las actrices Summer H. Howell y Samantha Sloyan.
El recorrido de Mike Flanagan en el horror
Mike Flanagan, nacido en Salem, Massachusetts, en 1978, tiene actualmente 48 años. Lo conocimos por películas de terror muy efectivas como Hush, Somnia, Ouija 2 y Oculus. Antes de triunfar con las series, adaptó por primera vez a Stephen King con El juego de Gerald en 2018. Su llegada a Netflix con La maldición de Hill House fue espectacular y el mundo lo descubrió. Posteriormente se le encargó Doctor Sueño (la secuela de El resplandor), realizó Misa de medianoche (que considero su mejor serie), y adaptó La vida de Chuck y La caída de la casa Usher. Claramente, se le da mejor el formato largo que el corto.
Flanagan y su visión única de Stephen King
Flanagan sabe cómo acercarse a terrenos ya explorados y darles un giro atrevido, lo cual ha hecho al adaptar de nuevo la primera novela publicada por Stephen King en 1974. Adapta Carrie desligándose del modelo cinematográfico de 1976 de Brian De Palma. Mientras que De Palma fue relativamente fiel al texto (aparte de la espectacularidad del duelo final con la madre), Flanagan ha añadido muchas ideas nuevas, resultando un tanto desafiante hacia el texto original.
¿Es necesaria una nueva versión de Carrie?
Sin embargo, ese no es el principal problema. El problema radica en que, si ya existe la película de Brian De Palma de 100 minutos que es una obra maestra, no se necesitan 8 horas ni ocho capítulos sobre Carrie. Flanagan dirige la mitad (cuatro episodios). Personalmente, se siente repetitivo, porque casi todos los capítulos ejecutan el mismo patrón de la novela pero desde enfoques diferentes: comienza el episodio con una nueva oportunidad para que Carrie se integre en el instituto, parece haber esperanza en su relación con la madre y los secundarios, pero luego surge el acoso, el bullying, la violencia, y ella responde con la telequinesis.
Esa fórmula repetida en todos los capítulos se vuelve cansina. Por muy bien que dirija Flanagan y por sobresalientes que sean las actrices, la serie se torna reiterativa y no ofrece nada nuevo. Tras pasar las 8 horas, los cambios pueden sorprender, pero personalmente no me convencen.






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