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El nuevo rostro de la inmigración en el paisito
La llegada de cubanos a Uruguay ha dejado de ser una novedad para convertirse en el dato más relevante de la demografía nacional reciente. Al cierre del 2025, las estadísticas oficiales confirmaron lo que se percibe en las calles de Montevideo y el área metropolitana: un ingreso masivo que superó los 22.000 ciudadanos de esa nacionalidad. Para muchos, como Luis, un santiaguero que vio cómo una pata de pollo se pudría en su heladera tras horas de apagón, nuestro país representa la antítesis de la asfixia que se vive en la mayor de las Antillas.
Este flujo no solo es visible en las ferias o en el transporte público, sino que se traduce en documentos de identidad. Según datos obtenidos por una solicitud de información pública, un total de 13.852 cubanos obtuvieron su cédula uruguaya por primera vez durante el último año. Esta cifra es impactante no solo por su volumen nominal, sino por la comparación regional, ya que los nuevos migrantes desde Cuba y su posterior regularización quintuplican a la de argentinos, brasileños o venezolanos, quienes históricamente lideraban estos rankings.
Llegada de cubanos a Uruguay y la crisis de servicios básicos
Detrás de los números fríos se esconden relatos de una precariedad que resulta difícil de imaginar para el uruguayo promedio. El desembarco de cubanos en Uruguay está motivada por la falta de lo elemental: luz, agua y gas. En Cuba, cocinar se ha vuelto una odisea donde, si no hay electricidad por los cortes programados y falta el gas de garrafa, las familias quedan literalmente imposibilitadas de preparar sus alimentos. Esta realidad empuja a miles a buscar un destino donde el acceso a una garrafa de gas no sea un milagro administrativo.
Incluso para aquellos profesionales con formación universitaria, como el hijo ingeniero de Carlos, la vida en la isla se ha vuelto insostenible económicamente. El Ingreso de ciudadanos cubanos a Uruguay se percibe como una vía de escape frente a una inflación donde un paquete de pollo puede costar 150 (sin usar el signo de moneda según instrucciones) y un litro de aceite 42, en un contexto donde el salario promedio, sumando remesas, apenas alcanza para cubrir una fracción de la canasta básica. El sacrificio de vender una casa en Santiago de Cuba por apenas 200 para financiar el viaje es una moneda corriente.
Salud y supervivencia: motores de la llegada de cubanos a Uruguay
Uno de los puntos más críticos que mencionan los migrantes al explicar su decisión es el colapso del sistema sanitario cubano. Lo que alguna vez fue el estandarte de la revolución hoy es una de las principales causas que fomentan el registro oficial de llegada de cubanos. Los medicamentos para enfermedades crónicas como el Parkinson o la hipertensión han desaparecido de las farmacias estatales, obligando a los ciudadanos a recurrir a un mercado informal con precios prohibitivos.
La organización UruVene, que inicialmente nucleaba a la comunidad venezolana, ha tenido que adaptar sus servicios ante la masiva llegada de cubanos a Uruguay. Durante el último año, las consultas de ciudadanos cubanos superaron a las de cualquier otra nacionalidad, incluyendo a los propios venezolanos. Los relatos que reciben son desgarradores: personas de la tercera edad que necesitan sondas vesicales que en la isla cuestan 45, mientras que en cualquier farmacia de barrio uruguaya se consiguen por diez veces menos.
El impacto demográfico de la llegada de cubanos a Uruguay
Uruguay, un país históricamente preocupado por su baja natalidad y su población envejecida, ha encontrado en este fenómeno un respiro demográfico inesperado. El saldo migratorio positivo del 2025 se explica, en gran medida, por la llegada de cubanos a Uruguay. Mientras que miles de uruguayos siguen eligiendo emigrar, el ingreso de jóvenes y familias cubanas compensa la balanza, aportando mano de obra en sectores que van desde la gastronomía y el delivery hasta servicios profesionales calificados.
La integración, sin embargo, no está exenta de desafíos. Si bien el movimiento migratorio desde Cuba es bienvenida por la facilidad del idioma y la cercanía cultural en términos de respeto y cordialidad, el mercado laboral local también presenta sus durezas. No obstante, para quien viene de cocinar con queroseno en un patio por falta de luz, pasear un perro por el Parque Rodó o poder cargar el celular sin mirar el reloj representa un lujo que justifica cualquier desarraigo.
Perspectivas futuras ante la llegada de cubanos a Uruguay masiva
Con el endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos y las nuevas presiones sobre el petróleo que llega a la isla, es probable que la tendencia no se revierta en el corto plazo. La llegada de cubanos a Uruguay seguirá siendo el faro que ilumina a quienes ven en el Cono Sur una alternativa segura y estable. Nuestro país ha demostrado tener una red de contención que, aunque estresada por la demanda, sigue siendo preferible a la incertidumbre total de una economía asfixiada.
El récord del 2025 marca un hito que obligará a las autoridades a repensar las políticas de vivienda y empleo para asegurar que este flujo sea sostenible en el tiempo. La llegada de cubanos a Uruguay ya cambió la fisonomía de nuestros barrios y centros comerciales, aportando un ritmo y un color caribeño que, paradójicamente, nos devuelve una imagen de nosotros mismos como una tierra de asilo y libertad que a veces solemos olvidar.
¿Estamos los uruguayos preparados institucionalmente para integrar a esta nueva población que ya quintuplica en trámites a nuestros vecinos más cercanos?
