Lilián Abracinskas y el ataque al senador Javier García: mentiras, herencias y barro político
En el mundo de la política uruguaya, parece que para algunos el vale todo es la regla número uno. Esta semana, la figura de Lilián Abracinskas volvió a quedar en el centro de la tormenta tras un ataque directo y cargado de malicia contra el senador del Partido Nacional, Javier García. Lo que empezó como una crítica política terminó en un enchastre personal que salpicó hasta la memoria de la madre fallecida del legislador blanco.
La polémica saltó en las redes sociales, donde la senadora suplente del Partido Comunista lanzó acusaciones sin fundamentos sobre el patrimonio de García. El problema no fue solo la mentira, sino la saña con la que se utilizó una situación dolorosa, como lo es una herencia familiar, para intentar sacar un rédito político berreta que terminó dándose vuelta como una media.
La difamación de Lilián Abracinskas contra Javier García
El nudo de este conflicto se dio en la red social X (ex Twitter). Allí, la activista feminista uruguaya aseguró de forma temeraria que el senador nacionalista había aumentado su patrimonio de manera irregular. Sin embargo, la realidad es mucho más sencilla y transparente: el incremento patrimonial de García se debió a la herencia que recibió tras el fallecimiento de su madre.
Es un golpe bajo por donde se lo mire. En lugar de discutir ideas o gestiones, la referente de la lista 1001 optó por el camino del agravio gratuito. Lo más grave es que, según allegados al Parlamento, la situación de la herencia era de público conocimiento, lo que deja a la senadora suplente en una posición de mentirosa consciente. Este tipo de tácticas, lejos de construir, solo degradan el nivel del debate en nuestro país.
El entorno de Abracinskas y los vínculos con Andrade
Para entender quién es la protagonista de este escándalo, hay que mirar un poco más allá de sus redes. La directora de MYSU no es una figura aislada; es la suplente directa de Óscar Andrade. Recordemos que Andrade, el titular de la banca, ha estado bajo la lupa más de una vez, especialmente por aquel episodio del chalet en San Luis por el que evadió impuestos durante una década.
Parece que el equipo de la 1001 tiene una relación complicada con la transparencia. Mientras Andrade lidiaba con sus deudas impositivas y las investigaciones por estafas en el Sunca (que superan el millón de dólares), su suplente se dedicaba a señalar patrimonios ajenos con datos falsos. La ironía se cuenta sola.
ONG, financiamiento público y acomodos
Otro de los pilares que sostiene la carrera de la senadora suplente del Frente Amplio es su actividad en el mundo de las organizaciones no gubernamentales. Integró Cotidiano Mujer y actualmente lidera MYSU (Mujer y Salud Uruguay). Si bien estas organizaciones dicen defender derechos, han sido señaladas repetidamente por recibir millones de pesos provenientes del dinero de todos los uruguayos a través de convenios con el MIDES y la Intendencia de Montevideo.
La «militancia» parece ser un negocio redondo cuando hay fondos públicos de por medio. Incluso se ha denunciado que la propia hija de la senadora, Tamara, consiguió un puesto con un sueldo fabuloso dentro de la misma ONG financiada por los contribuyentes. Es el clásico «haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago».
Un historial de violencia y llamados al estallido
No es la primera vez que Lilián Abracinskas muestra los dientes. En julio de 2023, la dirigente comunista fue noticia por convocar a un «gran estallido social» para derrocar al gobierno de Luis Lacalle Pou. En un país con una tradición democrática tan fuerte como el nuestro, llamar a la violencia callejera y al terrorismo para sacar a un gobierno electo es cruzar una línea roja que no debería permitirse.
Además, su defensa cerrada de las narcodictaduras de Cuba y Venezuela la pinta de cuerpo entero. Mientras critica a legisladores uruguayos con mentiras, no tiene reparos en aplaudir regímenes donde se violan sistemáticamente los Derechos Humanos. Esa doble moral es la que hoy la deja expuesta ante la opinión pública tras su fallido intento de ensuciar a Javier García.
El costo del enchastre
El ataque de Lilián Abracinskas a Javier García no es un hecho aislado, sino parte de una forma de hacer política basada en el resentimiento y el odio. Mentir sobre el patrimonio de un colega usando el fallecimiento de su madre es caer en lo más bajo del barro. Uruguay necesita una política de altura, no dirigentes que se financian con la nuestra mientras llaman a la violencia y difaman a quienes piensan distinto.
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