El intento de robo a Daniel Scioli ocurrido en su propiedad de la localidad bonaerense de Villa La Ñata derivó en un rápido operativo policial que permitió la detención de dos de los implicados. La irrupción se produjo cerca de las 3:00 de la madrugada del miércoles, en momentos en que el funcionario nacional descansaba en el interior de la vivienda principal. De acuerdo con las actuaciones tramitadas ante la Justicia, cuatro delincuentes arribaron al lugar a bordo de un automóvil particular, descendiendo tres de ellos con armas de fuego, guantes de protección y máscaras de payasos para ocultar sus identidades ante las cámaras de videovigilancia.
Los asaltantes se dirigieron de manera directa al sector del buzón de correo ubicado junto al portón de acceso perimetral. En ese punto exacto se encontraba oculto el dispositivo mecánico que acciona la apertura automatizada del ingreso, un detalle reservado que permitió a los sospechosos penetrar en el predio en cuestión de segundos. La precisión de la maniobra confirmó las sospechas de los investigadores sobre la existencia de información de inteligencia previa provista por alguien con conocimiento directo del terreno.
Detalles sobre cómo se ejecutó el intento de robo a Daniel Scioli en Tigre
Tras franquear la primera barrera perimetral, los tres individuos armados comenzaron a desplazarse por los jardines en dirección hacia la estructura central del inmueble. Sin embargo, el personal de custodia asignado a la protección del secretario nacional advirtió la intrusión mediante el sistema de monitoreo en tiempo real desde el puesto de control interno. Los agentes de guardia salieron al cruce de los intrusos para cortarles el paso antes de que pudieran aproximarse a las aberturas de la residencia principal.
Al escuchar la voz de orden impartida por los efectivos de seguridad, uno de los delincuentes encañonó directamente al personal con una pistola calibre 9 milímetros. Ante la postura defensiva adoptada por los agentes y la imposibilidad de avanzar hacia los accesos blindados, los sospechosos accionaron nuevamente el cierre del portón perimetral para entorpecer una eventual persecución a pie. Acto seguido, los asaltantes abordaron el vehículo en el que los aguardaba un cuarto cómplice y se dieron a la fuga a gran velocidad hacia la zona urbana de Tigre.
Detención del ex custodio e investigación judicial
La instrucción del caso quedó a cargo del fiscal Cosme Iribarren, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Benavídez. En un plazo de 16 horas de tareas investigativas, el funcionario judicial logró coordinar la identificación y posterior captura de dos integrantes de la organización delictiva. Entre los apresados figura Braian Orona, señalado como el cabecilla y planificador del ataque. Orona es un ex oficial de la Policía de la Provincia de Buenos Aires que prestó servicios como custodio personal de Scioli durante su gestión al frente de la Gobernación bonaerense hasta el año 2015.
El segundo detenido fue identificado como el propietario del automóvil empleado para el traslado de la banda. El fiscal Iribarren dispuso una serie de allanamientos de urgencia en distintos domicilios del conurbano bonaerense, donde los efectivos policiales incautaron las máscaras de payaso, las prendas de vestir y los guantes utilizados en la noche del hecho. Los sospechosos quedaron imputados por el delito de robo doblemente agravado por el uso de arma de fuego, en poblado y en banda, en grado de tentativa. En tanto, las fuerzas de seguridad mantienen intensos patrullajes para dar con el paradero de los otros dos prófugos identificados en la causa.
Consecuencias para los esquemas de seguridad gubernamentales
El juzgado de garantías interviniente ratificó la detención formal de los imputados tras la presentación del compendio probatorio que incluye las grabaciones de las cámaras de seguridad privadas y del centro de monitoreo municipal de Tigre. Los peritajes balísticos sobre el armamento secuestrado buscan determinar si las piezas utilizadas contaban con la aptitud de disparo correspondiente o si presentaban modificaciones técnicas.
Este incidente en la propiedad del funcionario generó revisiones inmediatas en los protocolos de custodia asignados a las altas autoridades del Poder Ejecutivo Nacional. El Ministerio de Seguridad de la Nación ordenó reforzar las guardias perimetrales y revisar los antecedentes del personal que prestó funciones en años anteriores para prevenir filtraciones de información sensible sobre las residencias oficiales y privadas de las autoridades.






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