El reclamo de la comuna fernandina contra la impunidad al volante
El descontrol en las rutas y calles del departamento durante la temporada alta ha llegado a un límite intolerable para la Intendencia de Maldonado. El intendente Miguel Abella salió con los tapones de punta a respaldar la iniciativa del Congreso de Intendentes para que los conductores extranjeros tengan que saldar sus deudas por infracciones de tránsito antes de abandonar el territorio nacional. Es un secreto a voces que hoy, cruzar la frontera de vuelta es sinónimo de «borrón y cuenta nueva» para miles de turistas.
Según los datos que maneja el Ejecutivo departamental, la situación es crítica: casi el 96% de las boletas aplicadas a vehículos con chapa de otros países quedan en la nada. El jerarca comunal fue clarito al explicar que, hoy por hoy, el sistema depende de la buena voluntad del infractor, algo que brilla por su ausencia. Salvo que a la persona se le retenga el vehículo físicamente, la sanción termina siendo un papelito de colores que nadie se molesta en abonar.
Miguel Abella exige un mecanismo nacional de cobro efectivo
Para el líder de la zona este, este no es un problema que deba resolver cada departamento por su cuenta, sino que requiere una política de Estado contundente. El titular de la administración local subrayó que la dificultad para efectivizar estas sanciones afecta también al Ministerio de Transporte y Obras Públicas. No tiene sentido tener radares de última generación si después el que viene de afuera se ríe en la cara de las autoridades porque sabe que no hay consecuencias al llegar a la aduana.
El planteo de Abella busca que el Congreso de Intendentes, que se reúne este mes, defina una estrategia única. La idea es simple pero efectiva: que el sistema de migraciones esté conectado con el registro de infracciones. Si tenés una deuda pendiente, no pasás la frontera hasta que no pases por caja. Es la única forma de que se respete la normativa uruguaya y de que los recursos que se invierten en seguridad vial no terminen siendo un gasto inútil que solo castiga al residente local.
El 96% de las sanciones de tránsito quedan en el olvido
La impunidad de la que gozan los visitantes extranjeros es un golpe directo a las arcas públicas y, sobre todo, a la seguridad en las calles de Punta del Este y alrededores. El jefe del gobierno departamental reafirmó que la mayoría de los pagos solo se realizaron en casos extremos donde el auto terminó en el depósito municipal. Para el resto, el trámite queda en un limbo administrativo que el gobierno nacional debe cerrar de una vez por todas a través de la Dirección Nacional de Migraciones.
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Fuga de divisas: Millones de pesos que deberían entrar al Estado se pierden en la frontera.
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Desigualdad ante la ley: El uruguayo paga o le traban el padrón; el extranjero se va sin mirar atrás.
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Seguridad vial en riesgo: Sin castigo económico, los excesos de velocidad en las rutas nacionales son moneda corriente.
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Mecanismo de retención: Se busca que la sanción sea inmediata y obligatoria en los puntos de salida del país.
Abella destacó que dentro del Congreso de Intendentes ha habido una notable unanimidad en estos temas. Los tres intendentes y tres asesores que integran la comisión técnica están trabajando contra reloj para presentar una propuesta que obligue al Ministerio del Interior y al de Transporte a coordinar acciones. Ya no se trata de una cuestión de recaudación, sino de respeto por las leyes que rigen para todos los que circulan por suelo uruguayo, sin importar el origen de la matrícula.
Un cierre fronterizo para los deudores de infracciones
El próximo encuentro del organismo que nuclea a los jefes comunales será clave para ponerle fin a esta joda. La Intendencia de Maldonado se ha puesto al hombro este reclamo porque es el territorio que más sufre la afluencia de turistas y, por ende, el que más ve cómo las actas de infracción se acumulan en los escritorios sin que entre un solo peso. El intendente Abella confía en que se logre un mecanismo espejo al de otros países de la región, donde si no pagás, el auto no sale.
En definitiva, la postura de la administración fernandina es un llamado a la cordura y a la justicia. Mientras el vecino de la zona tiene que estar al día para poder circular, no se puede permitir que el que viene de afuera use las rutas como pista de carreras y se vaya con total impunidad. Miguel Abella fue tajante: o encontramos una solución a nivel nacional ahora, o seguiremos siendo el «país del recreo» para los conductores irresponsables. Es hora de que la Intendencia de Maldonado y el gobierno nacional se pongan firmes en la frontera.
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