Inditex, uno de los gigantes del retail a nivel global, está a punto de tomar decisiones clave en su próxima junta general de accionistas. Este evento, programado para el 7 de julio, no solo incluirá el nombramiento de un nuevo consejero independiente, sino que también abordará la actualización de las remuneraciones para sus altos ejecutivos, incluyendo a su CEO y presidenta del consejo, Marta Ortega.
La entrada de José Ignacio Goirigolzarri en el consejo de Inditex marcará un cambio significativo en la estructura directiva de la empresa. Goirigolzarri, conocido por su experiencia en el sector bancario, reemplazará a Rodrigo Echenique, cuyo mandato culmina en breve. La junta también considerará la reelección de varios consejeros, fortaleciendo así la gobernanza de la compañía en un contexto global desafiante.
Subida de retribuciones
En una muestra del buen desempeño de la compañía, el consejo de administración propondrá un aumento en las remuneraciones de los altos ejecutivos. El CEO, Óscar García Maceiras, verá un incremento en su salario base de 2,5 millones de euros a 2,95 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 3,7% anual. Este ajuste es parte de una nueva política que busca alinearse con los resultados obtenidos entre 2021 y 2025, a pesar del contexto macroeconómico complicado que ha enfrentado la industria.
Además del aumento salarial, se espera que la retribución variable del CEO también se ajuste al alza, incentivando así aún más el rendimiento alineado con los objetivos estratégicos de Inditex. Este tipo de retribuciones es central para la filosofía de ‘pago por rendimiento’ que la empresa ha adoptado para motivar a sus líderes a cumplir con las metas establecidas.
Marta Ortega y el dividendo a accionistas
Marta Ortega, quien ha resultado clave en la dirección del grupo, también verá reflejada su labor en un aumento de su salario, que pasará de 900.000 euros a 1,05 millones de euros a partir de 2027. Este ajuste busca no solo reconocer su contribución, sino también alinear su retribución con las responsabilidades que demanda su puesto en un conglomerado de tal magnitud.
Por otro lado, se propondrá a los accionistas un dividendo de 1,75 euros por acción, desglosado en un dividendo ordinario y otro extraordinario, lo que refuerza el compromiso de Inditex con la retribución a sus inversores en medio de un desempeño financiero positivo. Este dividendo será pagado en dos tramos y refleja la sólida posición financiera de la empresa, que sigue creciendo y adaptándose al mercado. La junta de accionistas también deberá aprobar la reelección de EY como auditor de cuentas, asegurando así la transparencia y la continua confianza de los inversores en la gestión de la compañía.






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