En la noche del viernes, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, alertó sobre las 'crecientes tensiones' en el Cuerno de África, tras el cese de relaciones diplomáticas entre Eritrea y Etiopía y el avance de una ofensiva por parte del Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF) en territorio etíope. La situación se agrava porque el grupo ha lanzado una 'guerra defensiva' Frente a las fuerzas federales, argumentando que el régimen de Abiy Ahmed es 'autocrático y genocida' y que está intensificando la invasión en Tigray.
Este conflicto se desarrolla tras semanas de tensiones y un aumento constante de ataques, pese al acuerdo de paz firmado en 2022 en Sudáfrica.
Guterres, a través de su portavoz Stéphane Dujarric, señaló que las relaciones entre los países del Cuerno de África están en una etapa crítica, donde la unidad, el diálogo y la cooperación son esenciales para mantener la paz. En una rueda de prensa desde Nueva York, el diplomático portugués instó a todos los actores regionales a actuar con moderación, evitar acciones que agraven las tensiones y comprometerse a resolver sus diferencias mediante el diálogo.
Eritrea y Etiopía rompen relaciones tras acusaciones mutuas de hostilidad
Las declaraciones llegan un día después de que Etiopía anunciara el cierre de su Embajada en Asmara y la expulsión de diez diplomáticos eritreos, por supuestos 'actos hostiles' del país vecino. Eritrea respondió rompiendo las relaciones diplomáticas con Adís Abeba. Horas después, el gobierno etíope declaró persona non grata a un funcionario de la Embajada de Egipto, otorgándole un plazo de 48 horas para salir del país, tras lo cual El Cairo reaccionó con medidas similares.
La semana pasada, el jefe del Ejército etíope, el mariscal de campo Birhanu Julan, acusó a Egipto, Sudán y Eritrea de apoyar a grupos opositores armados con el objetivo de derrocar al primer ministro Abiy Ahmed, lo que considera una acción de desestabilización. El pacto de paz de 2022 en Pretoria establecía que Tigray quedara bajo un gobierno provisional aceptado por las autoridades federales, pero a principios de mayo el TPLF se hizo con el control regional, generando acusaciones mutuas sobre incumplimientos del acuerdo.
En octubre de 2025, Etiopía acusó a Eritrea de colaborar con una facción del TPLF para 'lanzar una guerra' contra su territorio, tras el conflicto entre 2020 y 2022 en el que Eritrea apoyó a las fuerzas gubernamentales Frente al grupo rebelde tigriña.






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