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El rugido de Maroñas: Native Extreme alcanzó la gloria en el Gran Premio Ramírez
La jornada del 6 de enero en el Hipódromo Nacional de Maroñas no es una fecha más para el deporte uruguayo. Es el día donde la tradición, la elegancia y la adrenalina se cruzan en el barrio Ituzaingó para disputar la gema de la corona. En esta edición, el Gran Premio Ramírez volvió a demostrar por qué es la carrera que todos quieren ganar y solo los elegidos conquistan. Ante un marco de público imponente, Native Extreme se agigantó en la recta final para escribir su nombre en el bronce del turf local.
Con la monta del experimentado jockey brasileño João Moreira, el ejemplar demostró una resistencia física y una inteligencia estratégica superlativas. La carrera, pactada sobre los clásicos 2.400 metros, mantuvo la tensión desde la apertura de las gateras hasta el último suspiro. El tiempo oficial de 2’29’’11 refleja lo que fue una competencia de ritmo sostenido, donde no hubo margen para el error ni para especulaciones de corto aliento.
La estrategia maestra de João Moreira
Desde el inicio, el foco estaba puesto en Obstacle. El ejemplar, que llegaba con el cartel de invicto en arenas uruguayas y la monta de Everton Rodrígues, cumplió con las expectativas iniciales manteniéndose en los puestos de vanguardia. Sin embargo, el Gran Premio Ramírez es una prueba de fondo que no perdona a quienes gastan el resto antes de tiempo. Durante gran parte del trayecto, el trámite fue prolijo, con los competidores midiendo fuerzas y cuidando los palos.
Moreira, apodado «el Fantasma» en el circuito internacional, supo esperar su momento con una frialdad asombrosa. No se desesperó cuando los punteros intentaron sacar ventajas tempranas. Sabía que la subida de la recta opuesta y el ingreso al codo final iban a pasar factura. Fue allí donde Native Extreme empezó a insinuar que tenía algo más guardado en el tanque para el desenlace del Gran Premio Ramírez.

El jockey brasileño João Moreira celebra tras cruzar el disco en primer lugar.
Un final de bandera verde en los 200 metros
Lo que ocurrió en el último tramo de la carrera quedará en la retina de los miles de aficionados que colmaron las tribunas. Al ingresar a la recta definitiva, la lucha se volvió encarnizada. Pluto surgió como un rival de fuste, plantando bandera y obligando a Native Extreme a sacar un plus de energía. Obstacle, que había peleado durante casi todo el recorrido, empezó a mermar en su rendimiento justo cuando la gloria estaba a la vista.
La definición se produjo en los últimos 200 metros del recorrido del Gran Premio Ramírez. Fue en ese instante donde Moreira exigió a fondo a su conducido y Native Extreme respondió con una potencia arrolladora. «Es un sentimiento increíble que no se puede describir con palabras», confesó un emocionado Moreira apenas bajó del sillín. El brasileño destacó que la carrera se ganó precisamente en ese tramo final, donde el corazón del caballo pesó más que el cansancio acumulado.
El podio de una tarde inolvidable
Detrás del ganador cruzaron el disco Pluto, de excelente labor, y Obstacle, que terminó completando el podio en una actuación que, si bien no le alcanzó para el triunfo, ratifica su calidad entre los mejores del medio. La victoria de Native Extreme en el Gran Premio Ramírez no solo significa un premio económico importante, sino el ingreso directo a la historia grande del hipismo sudamericano.
El ambiente en el Palco Oficial y en las pelouses era de pura euforia. Personalidades de la política, como el presidente Yamandú Orsi, destacaron que este evento es una «señal del Uruguay maravillosa», resaltando la importancia de la industria hípica para la economía y la cultura nacional. El Ramírez es, después de todo, el termómetro de una pasión que se hereda y se profesionaliza cada vez más en nuestro país.
Con este resultado, el calendario hípico 2026 arranca con una vara altísima. Native Extreme ha demostrado que en la arena de Maroñas no ganan los nombres ni los favoritismos previos, sino aquellos que tienen la combinación justa de preparación, jinete y temple para rematar cuando las papas queman. La fiesta del turf uruguayo cumplió, una vez más, con su promesa de emoción y espectáculo de primer nivel internacional.
¿Será capaz Native Extreme de mantener este nivel de dominancia en las próximas citas internacionales de la región o fue este un triunfo aislado condicionado por el trámite de la carrera?
