Inicio Últimas noticiasTras el bombardeo, el gobierno uruguayo y Venezuela buscan una salida pacífica

Tras el bombardeo, el gobierno uruguayo y Venezuela buscan una salida pacífica

El vínculo entre el gobierno uruguayo y Venezuela entra en fase crítica. Rechazo a la fuerza militar y monitoreo permanente de nuestros ciudadanos.

por Helen CartwrightHelen Cartwright
2 vistas
A+A-
Restablecer
Postura de Yamandú Orsi ante la intervención
Getting your Trinity Audio player ready...

La madrugada del sábado trajo consigo un cambio de paradigma en la política exterior del Cono Sur. El gobierno uruguayo y Venezuela atraviesan hoy un momento de extrema sensibilidad diplomática tras confirmarse los ataques aéreos de Estados Unidos sobre objetivos estratégicos en Caracas y estados aledaños. Mediante una declaración oficial, la administración de Yamandú Orsi fue tajante al rechazar cualquier tipo de intervención militar, apelando a la histórica doctrina uruguaya de no injerencia y respeto absoluto por la soberanía de los Estados.

El canciller Mario Lubetkin, quien encabeza la estrategia del gobierno uruguayo y Venezuela en este escenario de crisis, aseguró que se mantiene un monitoreo constante sobre la situación de los compatriotas residentes en el país caribeño. Según la información brindada por el Palacio Santos, el personal consular uruguayo en la capital venezolana se encuentra en buen estado de salud, aunque el clima de incertidumbre tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, mantiene a toda la delegación en estado de alerta permanente.

La postura de principios del gobierno uruguayo y Venezuela

La declaración emitida por la Cancillería uruguaya no dejó lugar a dudas sobre la visión del Poder Ejecutivo respecto al uso de la fuerza. El vínculo entre el gobierno uruguayo y Venezuela siempre ha estado marcado por la defensa del Derecho Internacional, y en esta ocasión se recordó que los Estados deben abstenerse de recurrir a amenazas que atenten contra la integridad territorial de cualquier nación. Uruguay rechaza, como siempre lo ha hecho, la intervención militar de un país en territorio de otro», reza el texto que ya circula por los despachos de las Naciones Unidas.

Este posicionamiento del gobierno uruguayo y Venezuela busca reafirmar a América Latina y el Caribe como una zona de paz, libre de armas nucleares y de conflictos bélicos instigados por potencias externas. Mientras Donald Trump calificaba desde sus redes sociales como «brillante» el operativo de extracción del dictador, en Montevideo la preocupación se centraba en las consecuencias humanitarias de los bombardeos que afectaron a Miranda, Aragua y La Guaira. Para Uruguay, el fin del régimen no puede ser la excusa para violentar los tratados internacionales que sostienen el multilateralismo.

Monitoreo de compatriotas y rol de la ONU

Un punto crítico para el gobierno uruguayo y Venezuela es la seguridad de la comunidad de uruguayos que aún reside en suelo venezolano. Lubetkin informó que se encuentran en permanente contacto con el consulado en Caracas, pendiente de cada reporte que llegue desde las zonas afectadas por las explosiones. La prioridad absoluta para la administración de Orsi es garantizar que los civiles uruguayos no queden atrapados en medio de la «niebla de guerra» que ha descendido sobre la capital tras la caída del mando chavista.

Asimismo, el gobierno uruguayo y Venezuela han hecho un llamado formal a las autoridades de las Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos (OEA). El objetivo es que estos organismos utilicen sus buenos oficios para procurar una solución positiva ante esta difícil coyuntura que amenaza con desestabilizar a toda la región. Uruguay se ofrece, una vez más, como un puente para el diálogo, entendiendo que la salida a la crisis debe ser política y no fruto de un bombardeo estratégico, por más preciso que este se anuncie.

El escenario regional tras la caída de Maduro

La disrupción del mando en Caracas pone al gobierno uruguayo y Venezuela frente a un territorio desconocido. Con Maduro fuera del país y la cúpula chavista desconcertada, el rol de Uruguay en el Mercosur y en otros foros regionales será fundamental para evitar una escalada de violencia civil. La preocupación por el «petróleo robado» y el narcoterrorismo, argumentos utilizados por Washington, son seguidos de cerca por la inteligencia local, pero siempre bajo el prisma de la legalidad institucional que el Uruguay defiende a rajatabla.

En las próximas horas, el presidente Yamandú Orsi mantendrá reuniones con su gabinete para evaluar si es necesario elevar el nivel de la respuesta diplomática. El gobierno uruguayo y Venezuela seguirán siendo noticia mientras la transición en el país caribeño no encuentre un cauce democrático y pacífico. La historia reciente de nuestro país nos obliga a ser custodios de la paz en el continente, incluso cuando las superpotencias deciden actuar por cuenta propia en nuestro vecindario.

No te pierdas nada

Suscribite gratis y recibí antes que nadie las noticias más impactantes de Uruguay y el mundo. Sé parte de quienes siempre están un paso adelante.

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.

¿Te ha resultado útil este artículo?
Si0No0

Quizas te interesen estas noticias.

-
00:00
00:00
Update Required Flash plugin
-
00:00
00:00