Detenciones y control en las manifestaciones en Francia
Las fuerzas de seguridad francesas han detenido a un total de 135 personas hasta las 13:00 horas de este sábado durante una jornada de protestas que reunió a aproximadamente 35.000 manifestantes en las principales ciudades del país. Hasta ese momento, no se habían reportado incidentes graves, según informó el ministro del Interior, Laurent Nuñez.
Nuñez explicó que se habían registrado 136 acciones en espacios públicos, comparado con las 264 ocurridas en el mismo período del día anterior. Además, detalló que gran parte de las detenciones estaban relacionadas con controles de flujo y el hallazgo de materiales considerados potencialmente peligrosos, como objetos utilizados como armas.
El ministro recordó que el 17 de octubre se concentraron unas 60.000 personas en medio de episodios de violencia y saqueos, hechos que han marcado la respuesta de las autoridades ante las movilizaciones actuales.
Refuerzo de la seguridad y medidas preventivas
Con la experiencia del pasado aún fresca, las autoridades francesas han desplegado un amplio dispositivo policial para garantizar la seguridad durante esta nueva jornada de protestas. Se han impuesto restricciones a las concentraciones en varias ciudades y se han implementado medidas preventivas para evitar la repetición de incidentes violentos.
Desde el Ministerio del Interior informaron en la mañana la incautación de objetos peligrosos, como morteros y bolas de petanca, durante los controles en accesos y alrededores de las manifestaciones. Las fuerzas de seguridad y las prefecturas mantienen labores constantes de vigilancia, inspección e inteligencia para prevenir altercados y asegurar el cumplimiento de las prohibiciones.
Laurent Nuñez expresó su respaldo a los agentes en medio de estas operaciones. En declaraciones recogidas por BFMTV, advirtió que podrían intentar grupos dispersos provocar incidentes, incluyendo ataques contra comercios, instituciones y las propias fuerzas del orden. El ministro hizo hincapié en la necesidad de actuar con rapidez y flexibilidad ante una jornada que se prevé extensa, asegurando el apoyo de sus superiores y del Ministerio.
Primera fase de tensiones en Lyon y otras ciudades
En Lyon, se registraron los primeros momentos de tensión con altercados entre manifestantes y las fuerzas de seguridad, que usaron gases lacrimógenos para dispersar a varios grupos. Esto ocurrió en un contexto de restricciones a las protestas en gran parte del centro urbano, después de que la ciudad sufriera daños en más de 150 comercios y un incendio en su oficina de turismo el sábado pasado.
En Marsella, la prefectura aprobó excepcionalmente una manifestación intersindical pese a la prohibición inicial de concentraciones. Además, las restricciones nocturnas, que afectaban a menores en el centro y áreas comerciales, se extendieron a adultos durante las noches de sábado y domingo.
Otras ciudades como Nancy, Belfort, Rouen, Le Havre, Toulon y Limoges también han restringido movilizaciones, en algunos casos debido a destrucción previa o en el caso de Estrasburgo, donde sí se permitirá una marcha sindical. En Niza, las fuerzas de seguridad reforzaron su presencia en el casco urbano, con vehículos blindados y personal antidisturbios, para garantizar la seguridad y hacer cumplir las restricciones, aunque varios grupos se congregaron en la plaza Masséna y fueron disueltos por la policía sin reportar incidentes.
Modificaciones en París y ajustes en las movilizaciones
En la capital francesa, el recorrido de las protestas sufrió cambios. La formación La Francia Insumisa (LFI) de Jean-Luc Mélenchon anunció que acatará el itinerario establecido por la Prefectura, tras la denegación de su recurso por la justicia. El partido convocó una concentración a las 14:00 en la Puerta de Italia y llamó a la población a manifestarse en apoyo a los jóvenes, contra el alto costo de vida y frente a lo que consideran una deriva autoritaria del Gobierno.
Se prohibieron los recorridos propuestos por colectivos estudiantiles y los ‘chalecos amarillos’ entre la plaza de la Bastilla y la Ópera. La manifestación sindical de la CGT, prevista entre la Bastilla y la plaza de la Nación, se desarrollará en el contexto de estas restricciones y cambios organizativos.
Las autoridades locales aceleraron los preparativos para reducir los riesgos de daños. En París, se retiraron papeleras, contenedores de vidrio, bicicletas públicas y objetos voluminosos para evitar que se usen como material incendiario o arrojadizo. Además, se organizaron patrullas específicas y se ajustaron medidas para proteger obras y rellenar zanjas si fuera necesario.
Se recomendó a los comerciantes retirar residuos, mobiliario y decoraciones antes del mediodía, mientras que muchos establecieron medidas de protección en sus fachadas. Estas precauciones buscan impedir que las protestas se conviertan en nuevas escenas de violencia, como las ocurridas la semana anterior. Dispositivos similares se desplegaron en ciudades como Pau, Rennes, Marsella, Orleans y Tours, donde las autoridades intervinieron objetos que podrían usarse para cometer actos violentos.
El Ministerio del Interior anunció la llegada de unos 70.000 agentes para controlar las concentraciones en todo el país durante este fin de semana, advirtiendo que las fuerzas actuarán con «inflexibilidad» frente a cualquier acto vandálico o disturbio.






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