El camino hacia la defensa del título mundialista se ha vuelto una carrera de obstáculos para la Selección Argentina Mundial. A solo 32 días de que ruede la pelota en Norteamérica, el cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni recibió un nuevo impacto: Nahuel Molina, el dueño del lateral derecho, sufrió un desgarro grado 1 durante su última presentación con el Atlético de Madrid. Si bien los plazos médicos sugieren que llegaría al debut, la seguidilla de bajas en la estructura defensiva ha transformado la planificación en un ejercicio de supervivencia y gestión de crisis.
Molina, quien se consolidó como una pieza inamovible desde la gesta de Qatar, sintió la molestia en la derrota del equipo del “Cholo” Simeone ante el Celta. El diagnóstico de 21 días de recuperación lo deja al límite del ritmo competitivo necesario para una cita de esta magnitud. Argentina iniciará su camino el 16 de junio contra Argelia, y el gran interrogante en el predio de la AFA es si el lateral llegará con el rodaje suficiente para aguantar la intensidad de un torneo corto donde no hay margen para el error.
El rompecabezas defensivo: las dudas de Scaloni
La situación de Molina no es un hecho aislado, sino que se suma a una enfermería que ya tiene nombres de peso. El caso más preocupante sigue siendo el de Cristian ‘Cuti’ Romero. El central del Tottenham arrastra un esguince severo de rodilla que podría dejarlo fuera de la fase de grupos. Scaloni sabe que perder al “Cuti” es perder el corazón de la zaga, y aunque el jugador trabaja a contrarreloj, su presencia en el estreno en Kansas City parece, hoy por hoy, una utopía.
A este panorama se suma Nicolás González, otro habitual en las convocatorias, quien también padece una dolencia muscular. Si bien su recuperación está estimada en tres semanas, la acumulación de futbolistas “entre algodones” pone a Scaloni ante una decisión drástica para el 30 de mayo, fecha límite para entregar la lista oficial a la FIFA. ¿Arriesgar con los nombres de siempre o apostar por la frescura de juveniles como Agustín Giay? La respuesta dependerá exclusivamente de la evolución clínica en los próximos diez días.
La buena noticia: amnistía y solidez histórica
En medio de la tormenta de lesiones, la AFA logró un triunfo administrativo clave. Nicolás Otamendi, el referente de mil batallas, podrá estar presente en el partido inaugural. Una amnistía concedida por la FIFA levantó la sanción que pesaba sobre el defensor, lo que le da a Scaloni al menos una certeza en la cueva defensiva ante la posible ausencia de Romero. Otamendi será el encargado de guiar a una defensa que podría presentar nombres poco frecuentes en un debut mundialista.
La Selección Argentina Mundial tiene previsto concentrar en Kansas a partir del 28 de mayo. Serán 48 horas frenéticas donde los médicos evaluarán a fondo a cada integrante del plantel. El entrenador ha sido claro: no llevará a nadie que no esté en condiciones de jugar, pero la jerarquía de los nombres en duda lo obliga a estirar la decisión hasta el último minuto. La experiencia de 2022, donde las lesiones también marcaron el inicio del torneo, sirve como antecedente para un grupo que sabe sobreponerse a la adversidad.
El factor físico y la lista final
La preparación física en el cierre de las ligas europeas ha pasado factura. El calendario no da respiro y los jugadores llegan al límite de sus capacidades. Scaloni, fiel a su estilo, prefiere mantener la calma, aunque es consciente de que el lateral derecho y la zaga central son hoy sus mayores preocupaciones. Con Gonzalo Montiel también recuperándose de dolencias previas, el puesto de Molina se vuelve vital.
El Mundial 2026, que se extenderá hasta el 19 de julio, exigirá un plantel largo y sano. Argentina buscará su cuarta estrella con la base que lo llevó a la gloria, pero con la mirada atenta a una enfermería que no deja de recibir pacientes. El debut ante Argelia será la primera gran prueba para ver si el recambio está a la altura o si el peso de las bajas condicionará el sueño de todo un país.