Un desenlace trágico y cargado de conmoción sacude al departamento de Salto. En las últimas horas, y por disposición directa de la sede judicial competente, fue sometido a eutanasia el perro de raza pitbull que atacó de forma salvaje a una mujer de 71 años dentro de su propia finca, causándole heridas de tal magnitud que derivaron en su fallecimiento días más tarde.
El procedimiento veterinario se llevó a cabo bajo estricto protocolo en el Policlínico Veterinario de Salto y contó con la presencia de efectivos de la Jefatura de Policía local para labrar las actas correspondientes. La resolución judicial fue adoptada tras confirmarse el deceso de la víctima el pasado miércoles 21 de octubre, luego de permanecer varios días internada en el CTI del centro asistencial salteño en estado desesperante.
Un ataque feroz dentro del entorno familiar
El sangriento episodio tuvo lugar en una vivienda ubicada sobre la calle Diego Lamas al 2600. La víctima convivía en el inmueble con el animal, propiedad de su propio nieto. Al momento del ataque, la mujer de 71 años y la mascota se encontraban solas en la finca, lo que impidió cualquier auxilio inmediato que frenara el instinto agresivo del can.
Las lesiones provocadas por las mordeduras del pitbull causaron un cuadro traumático irreversible. Los equipos médicos que atendieron de urgencia a la anciana debieron someterla a la amputación de sus dos piernas en un intento desesperado por salvarle la vida. Pese a las intervenciones quirúrgicas y a los esfuerzos del personal asistencial, las complicaciones derivadas de las severas mutilaciones provocaron su deceso.
Debate sobre la tenencia de razas peligrosas y la actuación fiscal
El caso generó una honda preocupación en la comunidad salteña y reactivó el debate sobre la tenencia responsable de perros de gran porte y potencial peligrosidad en zonas urbanas. La Fiscalía de Turno mantiene abierta una investigación exhaustiva para determinar si existieron responsabilidades penales o contravenciones relativas al cuidado y la custodia del animal por parte de su tenedor responsable.
Desde el ámbito legal se remarcó que la orden de sacrificar al pitbull constituye la derivación judicial directa y preceptiva ante un evento de letalidad comprobada, donde la peligrosidad latente del can impedía su reubicación o permanencia en cualquier refugio o hogar.
Una tragedia que deja lecciones urgentes
El luctuoso hecho vuelve a encender las alarmas sobre los riesgos de la convivencia entre adultos mayores y caninos con alta capacidad de daño en ambientes cerrados. La Fiscalía continuará indagando a los allegados de la víctima para cerrar el expediente de un caso que enlutó al barrio salteño y terminó con el sacrificio de la mascota.





Dejá tu comentario
Comentá con tu nombre y Gmail. Tu correo es privado y nunca se publica.