La pericia técnica y la demanda de precisión dieron forma a esta escena tan personal para Stephen King
El resplandor en la historia del cine
El resplandor se ha consolidado con el tiempo como un clásico del cine de terror, aunque para Stephen King eso supuso un descontento debido a los cambios en la adaptación de su novela. Stanley Kubrick creó una obra maestra angustiante que nos dejó una de las actuaciones más memorables de Jack Nicholson.
Algunas escenas permanecen imborrables en la memoria, como aquella en la que Jack Torrance se encuentra con entidades espirituales en el bar, lo que impulsa su caída en la locura y su alcoholismo. Esta escena fue inspirada por las propias experiencias de King en bares de hoteles encantados.
La precisión en la iluminación
La preparación de la escena requirió un meticuloso trabajo técnico habitual en Kubrick y su equipo. La producción se esmeró en evocar la atmósfera de 1921 en la sala de baile, aunque al aproximarse a la barra del bar se percibe un aura casi infernal pero realista.
El director de fotografía, John Alcott, utilizó bombillas de 100 vatios acomodadas en grupos de 25 detrás de los paneles de la pared del bar, además de varias fuentes de luz en la barra para iluminar a Nicholson y a su coprotagonista Joe Turkel desde abajo, aumentando así la tensión de la escena.
La preparación actoral
En cuanto a las actuaciones, Kubrick insistió en un detallado proceso de ensayo. Joe Turkel afirmó que ensayaron la escena durante seis semanas. En determinado momento, Nicholson comenzó a experimentar y jugar para sorprender a su director. Sin embargo, en los archivos de Kubrick solo había elogios: “La interpretación de Jack en esta escena es increíblemente intrincada, con cambios abruptos de pensamiento y estado de ánimo, todo ello con un toque de elegancia. En esta escena en particular, Jack ofreció la mayoría de sus mejores interpretaciones”.






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