Protestas en Venezuela reflejan el descontento social y político tras la captura de Maduro.

El panorama político en Venezuela se ha visto profundamente alterado desde el 3 de enero de 2026, cuando fuerzas especiales de Estados Unidos llevaron a cabo una operación que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Este suceso ha desencadenado una serie de eventos que han cambiado el rumbo del país, con un aumento significativo en las manifestaciones populares y un nuevo liderazgo político.

Un aumento notable en las protestas

El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) ha registrado un aumento del 144% en las protestas durante el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior. En total, se contabilizaron 1.926 manifestaciones, lo que refleja un nivel de descontento social sin precedentes en el país. Este incremento coincide con un escenario de transición política que ha visto una disminución en la represión abierta, aunque el riesgo de enfrentamientos no ha desaparecido del todo.

El contexto político actual en Venezuela, caracterizado por una mayor vigilancia internacional y una reducción de la represión, ha permitido que los ciudadanos se expresen con más libertad. Según el OVCS, el 64% de las manifestaciones se relacionan con la exigencia de derechos civiles y políticos, evidenciando una demanda constante por el acceso a la justicia y el restablecimiento de garantías democráticas.

El papel de Delcy Rodríguez y la amnistía

Tras la captura de Maduro, Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada y ha planteado lo que llama un “nuevo momento político”. Uno de sus primeros pasos fue la aprobación de una Ley de Amnistía, que ha resultado ser un tema polémico. Aunque se ha liberado a centenares de presos políticos, la aplicación limitada de esta ley ha generado más manifestaciones que soluciones, según el OVCS. La oposición y sectores de la sociedad civil continúan exigiendo medidas concretas para convocar a elecciones libres y desmontar el aparato represivo del régimen anterior.

Demandas económicas y sociales

Un 36% de las protestas se relacionan con derechos económicos, sociales, culturales y ambientales. La situación económica es crítica, con una agenda de movilización nacional liderada por el sector laboral, que denuncia la falta de un ajuste salarial real en casi cuatro años. Esta situación ha empeorado la precarización de los ingresos y el poder adquisitivo de los venezolanos. Además, las demandas incluyen la regularización de servicios básicos, que han sido deficientes durante años.

Presos políticos y presión internacional

La liberación de presos políticos sigue siendo un tema crucial para muchos venezolanos. Según Foro Penal, una organización no gubernamental centrada en este tema, aún hay 454 presos políticos en el país, mientras que la ONG Justicia Encuentro y Perdón eleva esta cifra a 667. El OVCS resalta que la Ley de Amnistía no ha sido suficiente para resolver este problema, lo que ha motivado 721 movilizaciones en diferentes regiones. Las vigilias frente a los centros de reclusión y las huelgas de hambre, lideradas principalmente por mujeres, son ejemplos del compromiso de la sociedad civil con esta causa.

El chavismo también se manifiesta

A pesar de los cambios políticos, el chavismo mantiene su presencia en las calles. Se registraron al menos 359 acciones de calle en apoyo a Nicolás Maduro y Cilia Flores, según el OVCS. Estos eventos reflejan la división política que aún persiste en el país, con sectores que siguen fieles al legado de Maduro y su administración.

Reducción de la represión

El OVCS ha señalado una disminución del 45% en los casos de represión durante los primeros tres meses de 2026, en comparación con el mismo periodo de 2025. Solo se reportaron 21 casos en nueve estados, lo que se atribuye al aumento del escrutinio internacional y la presión de actores externos que buscan una transición pacífica y democrática en Venezuela.