El pueblo venezolano enfrenta una crisis de proporciones inimaginables tras los dos devastadores terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que lo golpearon este miércoles. La conmoción resuena hasta en el sur de Florida, donde congresistas y senadores han alzado la voz para expresar su solidaridad y apoyar las labores de rescate y asistencia humanitaria, en un momento crítico para la nación sudamericana.
El congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart se ha mantenido en contacto con la situación y ha manifestado su esperanza de una pronta recuperación para las comunidades afectadas. «Estoy monitoreando de cerca lo que está ocurriendo en Venezuela», indicó, recordando a los ciudadanos estadounidenses en el país que se inscriban en el programa STEP del Departamento de Estado, que les permite recibir alertas importantes y mantenerse informados a través de la Embajada de Estados Unidos.
Horas antes de sus recomendaciones, Díaz-Balart utilizó su cuenta en X para orar por el bienestar de los venezolanos. «Rezo por la seguridad y el bienestar de los venezolanos afectados por estos terremotos», fue su mensaje, evidenciando el compromiso de muchos líderes de apoyar a una población que ha tenido que lidiar con innumerables adversidades.
La congresista María Elvira Salazar no se quedó atrás y también ofreció sus pensamientos a las víctimas. «Hoy mi oración está con el pueblo venezolano», compartió en sus redes. Salazar pidió fortaleza para las familias afectadas y protección para los rescatistas que arriesgan sus vidas en la búsqueda de sobrevivientes. «Venezuela ha demostrado una y otra vez la fuerza de su gente. Con fe y con la ayuda de Dios, también saldrá adelante de esta dura prueba», resaltó, un mensaje que busca transmitir esperanza en medio del caos.
El congresista Carlos Giménez agregó su voz a esta cadena de apoyo. «Mis pensamientos y oraciones están con el pueblo venezolano», reafirmó, y destacó la labor de los equipos de emergencia que trabajan sin descanso. «Rezo por la seguridad de todos los afectados, por los equipos de emergencia y por las familias que esperan noticias de sus seres queridos», expresó, sus palabras reflejando la angustia de muchos que aguardan información sobre sus allegados en medio de la tragedia.
La senadora Ashley Moody también destacó la importancia de mantener el espíritu de apoyo a las víctimas y a sus familias, incluidos aquellos venezolanos que residen en Florida. En su mensaje publicado en X, Moody aseguró que sus oraciones están con quienes trabajan «día y noche» en las tareas de rescate y recuperación, subrayando la labor heroica de todos aquellos que se han movilizado para ayudar.
Por su parte, el senador Rick Scott destacó la rápida respuesta de la administración del expresidente Donald Trump y del secretario de Estado Marco Rubio, quienes se han comprometido a enviar ayuda a Venezuela. Scott hizo un llamado a Delcy Rodríguez, la vicepresidenta del país, para que permita inmediatamente el ingreso de asistencia humanitaria internacional. Asimismo, pidió garantizar el acceso de los equipos de rescate, facilitar las comunicaciones satelitales y permitir un acceso sin restricciones a Internet, elementos esenciales en la actualidad para coordinar los esfuerzos de ayuda.
El senador no se detuvo allí. También realizó un llamado urgente para la liberación inmediata de los presos políticos que siguen detenidos en Venezuela, un recordatorio de la situación crítica que enfrenta no solo el país, sino también los derechos humanos de sus habitantes. Recomendó a los ciudadanos estadounidenses que permanecen en el país seguir las directrices del Departamento de Estado mientras la emergencia continua.
Los números tras el desastroso evento son alarmantes. Según el balance oficial divulgado por las autoridades, hasta el momento se han reportado 164 fallecidos y 971 heridos, cifras que podrían aumentar significativamente a medida que avanzan las operaciones de rescate. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) estima que hay un 44% de probabilidad de que el número de víctimas mortales se sitúe entre 10,000 y 100,000 personas, convirtiendo esta catástrofe en una de las más graves de la región.
Las labores de búsqueda y rescate entre los escombros continúan, y la comunidad internacional sigue atenta, esperando que la situación en Venezuela pueda estabilizarse lo más pronto posible. La resiliencia del pueblo venezolano es evidente, y a través del clamor de apoyo que se ha levantado desde el extranjero, se observa la solidaridad de quienes mantienen la esperanza en tiempos tan oscuros.