El sector energético en España ha puesto de manifiesto la importancia de las moléculas verdes, como el hidrógeno verde y los biocombustibles de segunda generación, en la descarbonización de sectores difíciles de electrificar. Durante una jornada dedicada a este tema, se discutió cómo estas soluciones energéticas pueden ser clave para la transición hacia un modelo más sostenible y menos dependiente de los combustibles fósiles, todo ello enmarcado dentro de las políticas del Green Deal y el paquete normativo Fit for 55 y REPowerEU.
Oportunidades para España en la producción de moléculas verdes
Las autoridades y expertos del sector han subrayado que España posee todas las condiciones necesarias para convertirse en un hub industrial de moléculas verdes. Según Carlos Barrasa, vicepresidente de Commercial & Clean Energies de Moeve, este desarrollo puede reindustrializar el país y posicionarlo como un motor energético en Europa. Representantes de importantes empresas del sector, como Iberdrola, Repsol y Naturgy, han coincidido en que España puede ser líder en la producción de estas nuevas energías, lo que a su vez puede contribuir a la creación de empleo de calidad y a incrementar la competitividad industrial a nivel europeo.
El estudio presentado en la jornada indica que las moléculas verdes podrían ser fundamentales para reducir la dependencia energética de Europa. De hecho, se estima que pueden sustituir hasta un 50% de la demanda de combustibles fósiles para 2050 y representar un tercio del mix energético europeo. Además, su implementación está prevista para tener un impacto significativo en sectores donde la electrificación resulta compleja, como la industria pesada o el transporte aéreo y marítimo.
Inversión y desarrollo en energías limpias
Con respecto a las inversiones, el informe resalta que el desarrollo de las moléculas verdes podría generar un impacto económico de 15.600 millones de euros hasta 2040 y crear alrededor de 181.000 empleos en la Unión Europea. Esto se debe a que España, gracias a su infraestructura y condiciones de producción favorables, ha comenzado a liderar el avance en el uso de estas tecnologías en Europa.
Por otro lado, Vega Tapia, de bp, destacó que nuestro país ya cuenta con la mayor cartera de proyectos de hidrógeno de Europa. Este aspecto es considerado esencial para el crecimiento de las energías renovables, tal como lo puntualizó María del Carmen Vozmediano de Iberdrola. Mientras tanto, Repsol también ha iniciado su camino hacia la sostenibilidad, comprometiéndose a tener una capacidad de producción de biocombustibles significativa para 2028. La convergencia de estos esfuerzos representa una oportunidad única para que España pueda liderar en la transición energética hacia un futuro más limpio y sostenible.






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