La trayectoria de Sebastián Morgare García en la escena electrónica sufrió un vuelco definitivo en medio del océano Atlántico. A los 43 años, el DJ uruguayo conocido en el ambiente nocturno como «Kembou» —quien alternaba actuaciones en paradores exclusivos de Punta del Este y presentaciones en la isla de Ibiza— fue detenido por autoridades españolas a bordo de una embarcación recreativa que transportaba un millonario cargamento de sustancia estupefaciente.
El procedimiento se concretó durante la madrugada del pasado 14 de septiembre a unas 400 millas de las costas de Galicia, cuando efectivos del buque de Operaciones Especiales Petrel I abordaron el velero Seute Deern, de bandera polaca y 14 metros de eslora. La inspección en altamar permitió el decomiso inicial de fardos de cocaína cuyo recuento definitivo en el puerto de Vigo alcanzó los 78 bultos, con un peso total estimado en 2,5 toneladas y un valor de mercado cercano a los 20 millones de euros.
La identidad del compatriota cobró relevancia pública tras las informaciones reveladas por el periodista Eduardo Preve y el seguimiento de medios locales. La denominación judicial del caso, enmarcada en la denominada Operación Doncella, contó con el despliegue de organismos internacionales como la DEA estadounidense y la National Crime Agency del Reino Unido, que venían monitoreando el recorrido de la nave desde su partida del puerto de Roses, en Girona, durante el mes de julio con sus sistemas de localización apagados.
Trayectoria en eventos y perfil náutico
En la movida electrónica del departamento de Maldonado y la costa esteña, Morgare registraba antecedentes de participación en eventos como «Reyes del Beat» y presentaciones en salas de entretenimiento de la zona. En paralelo a su actividad musical, el investigado difundía comercialmente en plataformas digitales ofertas de alquiler de embarcaciones y servicios turísticos marítimos.
Las indagatorias llevadas adelante por la Agencia Tributaria y las fuerzas de seguridad en España señalan que esa pericia en el manejo y navegación de veleros habría resultado determinante para su incorporación a la logística del traslado trasatlántico. En la embarcación intervenida viajaban además otros tres tripulantes de nacionalidades argentina, colombiana y albanesa, mientras que en la provincia de Girona fue arrestado un ciudadano chileno señalado como responsable de la gestión de las naves utilizadas por la red.
El caso se tramita ante la Audiencia Nacional de España, órgano judicial que evalúa los grados de responsabilidad imputables a los detenidos por delitos vinculados al tráfico internacional de drogas, contrabando y delincuencia organizada.






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