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La jornada que debía marcar el inicio de una supuesta transición institucional en Venezuela se vio empañada por un viejo vicio del régimen chavista: el hostigamiento a la prensa libre. La detención de periodistas venezolanos en las inmediaciones de la Asamblea Nacional en Caracas encendió todas las alarmas internacionales este lunes. Mientras en el interior del Palacio Federal Legislativo se preparaba el escenario para la jura de Delcy Rodríguez como presidenta —tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses—, en las calles aledañas las fuerzas de seguridad implementaban un cerco informativo mediante la fuerza.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) de Venezuela fue el encargado de denunciar que al menos siete trabajadores de medios de comunicación fueron privados de su libertad durante la mañana y las primeras horas de la tarde. La detención de periodistas venezolanos se produjo en un clima de extrema tensión, donde la policía nacional y efectivos militares controlaban con mano de hierro cada acceso al recinto legislativo. Según los primeros reportes, los comunicadores estaban realizando su labor informativa, registrando los movimientos de las delegaciones oficiales y la presencia de manifestantes en la zona.
Tabla de contenidos
Represión en el centro de Caracas y la detención de periodistas venezolanos
Hasta ahora, tres fueron liberados y urgimos a las autoridades para que todos sean puestos en libertad inmediatamente», reclamaron desde la cuenta oficial del sindicato en la red social X. Esta detención de periodistas venezolanos no parece ser un hecho aislado, sino parte de una estrategia coordinada para limitar la difusión de lo que ocurre en los alrededores del poder en este momento crítico. Los cronistas denunciaron que sus equipos fueron revisados y, en algunos casos, el material gráfico fue borrado por los efectivos antes de proceder a los traslados a sedes policiales.

El sindicato alerta sobre la detención de periodistas venezolanos.
El entorno de la Asamblea Nacional se ha vuelto un territorio prohibido para quienes no cuentan con la venia del nuevo mando transitorio. La detención de periodistas venezolanos ocurrió bajo acusaciones informales de «alteración del orden público» o «falta de acreditación», excusas que el sindicato considera infundadas y propias de un sistema que busca evitar el escrutinio público. El miedo a que se repitan las escenas de violencia de años anteriores sobrevuela cada esquina de Caracas, especialmente ahora que el vacío de poder dejado por Maduro es llenado por figuras del riñón más duro del oficialismo.
Incertidumbre tras la detención de periodistas venezolanos en la asunción
La asunción de Delcy Rodríguez se da en un contexto de fragilidad absoluta, y la detención de periodistas venezolanos solo agrega nafta al fuego de la desconfianza internacional. Organizaciones de derechos humanos y gremios de prensa de toda la región, incluyendo asociaciones del Río de la Plata, han manifestado su repudio ante lo que consideran un ataque directo a la libertad de expresión. Si el objetivo de la nueva administración es proyectar una imagen de normalización y apertura, la detención de trabajadores de prensa es, sin dudas, el peor de los mensajes posibles.
En las redacciones de Caracas, el clima es de zozobra. Muchos profesionales han optado por retirarse de la zona de conflicto para evitar una nueva detención de periodistas venezolanos que termine en procesos judiciales amañados. La jura de Rodríguez, que debería ser un acto público y transparente, se está llevando a cabo detrás de un muro de escudos policiales y detenciones arbitrarias. La comunidad internacional observa con lupa si esta práctica se convertirá en la norma de la presidencia de Rodríguez o si se trata de un «exceso» de celo por parte de las fuerzas de seguridad en un día de caos.
Libertad de prensa en duda y la detención de periodistas venezolanos
La situación de los cuatro comunicadores que aún permanecen bajo custodia es incierta. El SNTP ha hecho un llamado a la comunidad diplomática acreditada en Caracas para que interceda ante el Ministerio de Interior y Justicia y ponga fin a la detención de periodistas venezolanos de manera definitiva. En Uruguay, diversos colectivos de prensa han seguido minuto a minuto la situación, recordando que la seguridad de los cronistas es un pilar básico para cualquier intento de retorno a la democracia en el país caribeño.
Con el correr de las horas, la presión internacional sobre el gobierno de transición aumenta. La detención de periodistas venezolanos ha logrado el efecto contrario al deseado por el régimen: poner el foco del mundo no en la jura de la nueva presidenta, sino en la represión que persiste en las calles. La pregunta que queda en el aire es cuánto margen de maniobra tendrá la prensa venezolana en este nuevo escenario político donde, a pesar de la captura de la cabeza del régimen, los métodos de control social parecen haber quedado intactos en las estructuras medias del poder.
¿Podrá Delcy Rodríguez sostener una apariencia de legitimidad internacional mientras consiente la detención de periodistas venezolanos en la puerta misma de su asunción presidencial?
