Dificultades Económicas para los Cubanos
El castigado bolsillo de una amplia mayoría de los cubanos enfrenta actualmente la dificultad de sostener los precios del más reciente experimento del gobierno mientras desmantela el sistema de bodegas estatales y el subsidio de la libreta de racionamiento: los denominados Mercados de Barrio.
«Tengo 82 años y mi jubilación son 3.000 pesos. Venir aquí a este mercado es solo para comprar una botella de aceite y ya», declaró América Guillén, jubilada en La Habana, a la agencia AFP.
El Nuevo Experimento de los Mercados de Barrio
Este experimento se inició con 24 establecimientos en los que se ofrece una veintena de productos básicos a precios hasta un 15% menores que en los comercios privados. Sin embargo, los precios de los alimentos en estos mercados de barrio continúan siendo inaccesibles para la mayoría de los habitantes de la isla, ya que son similares a los de los comercios privados.
«Si esto va a ser nuestra bodega, para el poder adquisitivo que tiene la mayoría de las personas, debe ser el costo más bajo», señaló Ivón de la Riva, una vendedora de café de 64 años en La Habana, en declaraciones a AFP.
Impacto en la Población
Irónicamente, las autoridades cubanas han implementado este experimento en el momento económico más crítico para la población en los 67 años de régimen comunista. Un reciente informe del Observatorio Cubano de Derechos Humanos reveló que el 94% de los cubanos vive en extrema pobreza y ocho de cada diez no han podido realizar, en el último año, alguna de las comidas diarias por falta de alimentos o dinero.
«En estos mercados de barrio es casi imposible comprar», afirmó Paula Sonia Santiago, ama de casa en La Habana, a la AFP.
Transición del Sistema de Bodegas Estatales
Desde la capital de la isla, el activista cubano Radimir Galán comentó a Martí Noticias que las bodegas estatales ya no operan como antes. «Le están haciendo algunas transformaciones constructivas para adecuarlas al nuevo sistema de ventas de productos no controlados al final de la libreta de racionamiento», explicó.
Galán añadió que «los precios ahí serán de oferta y demanda. No habrá precios subsidiados en esos nuevos locales». Las autoridades han indicado que pretenden subvencionar a los cubanos más vulnerables en lugar de subsidiar a todos mediante una cartilla de racionamiento que ha probado ser ineficaz debido a la incapacidad productiva del régimen.
«Son personas de la tercera edad, no todas, niños con dificultades, madres con muchos hijos. Esos son los que quieren priorizar para que se queden con la libreta de abastecimiento con escasos productos. Pero no es que serán beneficiados con abundante ayuda», apuntó Galán.
Los cubanos están experimentando el fin de la red de bodegas estatales sin que el gobierno de Miguel Díaz-Canel haya hecho un anuncio oficial sobre el desmantelamiento de un sistema instaurado por Fidel Castro desde 1963.
Para muchos habitantes de la isla, el Mercado de Barrio no modifica la dura realidad que afecta sus bolsillos. A sus 75 años, Rafael García, quien adquirió una decena de huevos en el mercado Doña Luisa, describió la percepción de muchos cubanos sobre estos mercados al decir: «No es que esté más barato, es que está menos caro», según la AFP.






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