El estadio El Campín de Bogotá fue escenario de una controvertida decisión por parte de la Dimayor, que canceló el partido entre Millonarios y Once Caldas apenas 15 minutos antes de su inicio programado para las 8:30 p.m. el martes 13 de octubre. La suspensión se debió al estado del terreno de juego, que no garantizaba la seguridad de los futbolistas, y desató una serie de críticas dado que los equipos ya habían confirmado sus alineaciones y los aficionados estaban dentro del estadio.
Críticas a la organización y gestión del estadio
El periodista Carlos Antonio Vélez fue uno de los que más vehementemente reaccionó, calificando de irresponsable a la Alcaldía, a la empresa concesionaria Sencia y a la Dimayor. Vélez expresó en su cuenta de X que los clubes deberían demandar por incumplimiento de contrato. «Busquen tener casa propia en vez de traer tanto jugador acabado que cobra fortunas», escribió Vélez, insistiendo en que la falta de un estadio propio no justifica las irresponsabilidades de otros.
Problemas tras los conciertos y su impacto en el césped
Sencia había prometido que la cancha estaría en condiciones adecuadas para el regreso del fútbol profesional después de dos conciertos del grupo BTS realizados a principios de octubre. Sin embargo, la inspección previa al partido reveló que partes de la gramilla podían levantarse fácilmente, lo que motivó la decisión de suspensión por parte de la Dimayor, quien compartió imágenes del estado del césped como justificación.
Reacciones de la alcaldía y posturas frente a Sencia
La situación llevó al alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, a pronunciarse sobre el tema, exigiendo al Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) que inicie un proceso por un posible incumplimiento contractual por parte de Sencia. El alcalde calificó de «inaceptables» las condiciones de la cancha y enfatizó la necesidad de ofrecer una superficie adecuada para la práctica del fútbol profesional.
Perspectivas del periodismo deportivo
Carlos Antonio Vélez también arremetió contra la organización del torneo, advirtiendo que los problemas eran evidentes incluso horas antes del encuentro. Criticó la improvisación y la falta de seriedad respecto a los aficionados que habían adquirido boletos. Para Vélez, la cancelación reflejó una falta de planificación comparable a competencias de menor categoría, algo que consideró no digno de un torneo profesional.






Dejá tu comentario
Comentá con tu nombre y Gmail. Tu correo es privado y nunca se publica.