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La historia cambió de rumbo en la madrugada de este sábado, y las pruebas visuales no tardaron en llegar desde el Norte. La Casa Blanca publicó una serie de imágenes que muestran al presidente Donald Trump supervisando personalmente la captura de Maduro, una operación militar de precisión quirúrgica denominada «Resolución Absoluta». En las fotografías se percibe un ambiente de máxima concentración en el búnker de Washington, donde el mandatario, flanqueado por sus asesores de mayor confianza como Marco Rubio, monitoreaba los avances de las tropas en una Caracas sumida en la oscuridad total.
El despliegue fue masivo y no dejó nada al azar. Según detalló el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, la captura de Maduro requirió el uso de más de 150 aeronaves, incluyendo cazas furtivos F-35 y bombarderos estratégicos. El objetivo no era solo extraer al dictador, sino neutralizar cualquier capacidad de respuesta del régimen. Mediante un sofisticado sistema de guerra electrónica, las fuerzas estadounidenses lograron apagar los radares y las luces de la capital venezolana, permitiendo que los comandos descendieran sobre su objetivo principal sin ser detectados por las defensas locales.

Despliegue aéreo para la captura de Maduro.
Tabla de contenidos
La tecnología detrás de la captura de Maduro
El éxito de la captura de Maduro radicó en el factor sorpresa y en una superioridad tecnológica abrumadora. Durante meses, las agencias de inteligencia ensayaron la incursión en réplicas de la fortaleza militar donde se escondía el líder chavista. Al momento del ataque, las fuerzas de interdicción penetraron el complejo en pleno corazón de Caracas a las 2:01 hora local. Trump, que seguía el «feed» de video infrarrojo en directo, elogió la valentía de sus «guerreros» y confirmó que la misión se cumplió con una eficacia impresionante, logrando detener también a la primera dama, Cilia Flores.
A pesar de la magnitud de los bombardeos previos en zonas estratégicas como Fuerte Tiuna, la captura de Maduro se realizó de forma tan rápida que apenas duró 47 segundos una vez que los efectivos estuvieron cara a cara con el prisionero. Somos un país respetado nuevamente», sentenció Trump tras confirmarse que no hubo muertes de militares estadounidenses, aunque reconoció que un helicóptero resultó dañado y dos soldados sufrieron heridas leves durante la extracción. Este resultado refuerza la narrativa de una Casa Blanca que ha decidido pasar a la acción directa en el continente.

Trump estuvo acompañado de sus principales asesores
El impacto de la captura de Maduro en la región
En el Río de la Plata, la noticia de la captura de Maduro cayó como una bomba. Mientras que en Buenos Aires el gobierno de Javier Milei celebró el operativo como una «victoria de la libertad», en Montevideo el presidente Yamandú Orsi mantuvo una postura de mayor cautela, preocupado por las implicancias de una intervención militar extranjera en suelo sudamericano. Sin embargo, la contundencia de las fotos publicadas por Trump deja poco margen para la duda: Estados Unidos ha tomado las riendas de la situación y no planea soltarlas hasta que se concrete una transición que consideran legítima.
La captura de Maduro marca también el inicio de un proceso judicial histórico en Nueva York, donde el exmandatario enfrentará cargos graves por narcotráfico y terrorismo. La administración Trump ya adelantó que la evidencia en su contra es «aplastante» y que este es solo el primer paso para desmantelar lo que califican como una red criminal que afectó a todo el hemisferio. El mensaje es claro para el resto de la cúpula chavista: el destino de Maduro podría ser el de cualquiera de ellos si no desisten de su resistencia ante el nuevo orden que Washington intenta imponer.

El equipo de Trump celebra la captura de Maduro.

Primeras imágenes después de la captura de Maduro.
Venezuela tras la captura de Maduro: ¿qué sigue?
Con el líder principal fuera de juego, la incertidumbre en las calles de Venezuela es total. Trump aseguró que Estados Unidos se hará cargo del país de manera justa hasta que la seguridad esté garantizada y figuras como María Corina Machado puedan liderar el retorno a la democracia. La captura de Maduro ha dejado un vacío de poder que el chavismo residual difícilmente pueda llenar, especialmente después de ver cómo sus sistemas de defensa más avanzados fueron desarticulados en cuestión de minutos por la fuerza aérea norteamericana.
Este operativo, que ya se compara por su audacia con la caída de otros líderes mundiales, deja una pregunta flotando en las cancillerías de todo el mundo. El uso de la fuerza directa para la captura de Maduro rompe con décadas de diplomacia y sanciones económicas, inaugurando una etapa donde Washington parece dispuesto a cobrar las recompensas que ofrece por sus enemigos políticos. La región ahora debe decidir cómo se posiciona ante este nuevo escenario de hechos consumados donde la soberanía parece haber pasado a un segundo plano frente a la justicia penal internacional.
¿Será la captura de Maduro el inicio de una era de estabilidad en Venezuela o el preludio de un conflicto interno mucho más profundo y difícil de controlar?
