Alejandro Sánchez: el «Pacha» pone el pecho ante el desfasaje de expectativas
El secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, salió a la cancha en un momento donde los números no son los mejores amigos del oficialismo. En una extensa entrevista publicada por Búsqueda, el jerarca del MPP y mano derecha del presidente intentó explicar por qué existe un «desfasaje» entre lo que la gente soñaba para este gobierno y lo que efectivamente se está viendo en la calle. Con la aprobación de Yamandú Orsi situada en un tibio 23% según Opción, Sánchez no esquivó el bulto y admitió que la sociedad está pidiendo más celeridad en las transformaciones prometidas.
La defensa del jerarca se basa en un concepto de realismo político puro: el gobierno recién está empezando a ejecutar su propia Ley de Presupuesto. Para el «Pacha», es prematuro hablar de incumplimientos cuando apenas se cumplieron los primeros doce meses de gestión. Sin embargo, el mensaje de las encuestas llegó a la Torre Ejecutiva y la orden es clara: hay que dejar de lado la política de «show» y concentrarse en que las cosas funcionen, desde el ómnibus que se toma una trabajadora en el Cerro hasta la panza llena de los escolares en todo el país.
«Recién llevo un año»: la respuesta ante las críticas opositoras
El secretario aprovechó para marcar la cancha frente a una oposición que, según él, castiga «a mansalva» desde el Parlamento. Sánchez criticó la lógica de interpelaciones constantes y la falta de reconocimiento a los logros económicos, como el crecimiento del PBI y la baja de la deuda pública. Para el jerarca, es contradictorio que se le exijan resultados definitivos a una administración que recién está poniendo en marcha su primer presupuesto quinquenal, con partidas reforzadas para la primera infancia y el Plan Más Barrio.
Uno de los puntos donde Sánchez se mostró más firme fue en la política impositiva. Ante los cuestionamientos sobre ajustes en tarifas y el IRPF, el jerarca defendió el gravamen a las transnacionales, asegurando que es la primera vez en 15 años que se logra nacionalizar impuestos de grandes corporaciones. «Cuando voy a un Comité de Base y me preguntan qué hago frente a los poderosos, les digo: ¡Gravamos a las transnacionales!», sentenció, buscando reconectar con el votante frenteamplista más duro que hoy se muestra escéptico ante los tiempos del gobierno.
El laberinto parlamentario y el Ministerio de Justicia
El «Pacha» también se refirió a las trabas que enfrenta el Ejecutivo por no tener mayorías parlamentarias propias. Temas clave como la designación de un titular en la Fiscalía de Corte siguen en el limbo. Sánchez reconoció que el nombre de Mónica Ferrero quizás no genera el consenso necesario y que la Torre Ejecutiva deberá trabajar para destrabar estos acuerdos con la oposición. No es una tarea fácil en un clima de polarización donde, según sus palabras, muchos se oponen a proyectos como el Ministerio de Justicia sin siquiera conocer la ley.
Sánchez no ve un «buque insignia» tradicional para el gobierno, sino que apuesta a la gestión diaria. Critica la necesidad de consignas rimbombantes y prefiere enfocarse en que la gente viva mejor cada día. Pero los errores no son ajenos a la gestión; el secretario admitió que fue un desacierto anunciar la compra de la estancia María Dolores en pleno funeral de Pepe Mujica, un gesto que atribuyó a la emoción del momento pero que terminó permitiendo ataques contra el Instituto Nacional de Colonización.
El futuro de la gestión y el fantasma de Cardama
Otro tema que quema en las manos de Alejandro Sánchez es la rescisión del contrato con el astillero Cardama. Con un sentido de urgencia por la seguridad nacional, el secretario aseguró que el proceso anterior fue «muy mal gestionado» y que ahora se buscarán alternativas más transparentes para que Uruguay tenga sus patrulleras oceánicas (OPV) antes de terminar el quinquenio. El foco está puesto en la formalidad técnica, alejándose de lo que él llamó «el boliche» en la contratación pública de equipamiento militar.
Rendición de Cuentas: Se viene un escenario de prudencia, quizás de «gasto cero», para consolidar lo ya presupuestado.
Agesic: Tras la renuncia de Daniel Mordecki por diferencias con Diego Pastorín, el gobierno busca un perfil técnico sólido para retomar el rumbo.
Relación con la oposición: Sánchez lamenta que se haya perdido la capacidad de escuchar antes de criticar.
Conclusión sobre la defensa de Alejandro Sánchez
En definitiva, las declaraciones del «Pacha» dejan un mensaje de realismo y resistencia. El gobierno de Yamandú Orsi sabe que el crédito inicial se está agotando y que la ciudadanía no se conforma con discursos republicanos en la Asamblea General. El compromiso de «apretar el acelerador» es el eje central para lo que queda del mandato oficialista.
Para Alejandro Sánchez, la gestión se mide en el largo plazo, pero la realidad de las encuestas lo obliga a estar hoy en la trinchera comunicacional. Uruguay espera que ese «desfasaje» entre sueños y concreciones se achique pronto, antes de que el desencanto se vuelva irreversible en las bases. El primer año fue de transición y presupuesto; ahora empieza el verdadero desafío de demostrar que el Frente Amplio puede gestionar con eficiencia y sin excusas.
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