Desaprobación del gobierno de Orsi: el fracaso de un modelo que no arranca
Era una muerte anunciada, pero los números de la última encuesta de Opción le pusieron el clavo final al cajón. La desaprobación del gobierno de Orsi trepó al 38%, superando con creces a un raquítico 23% que todavía se anima a decir que la gestión es «buena». A solo un año de haber asumido, el gobierno del Frente Amplio se cae a pedazos, demostrando que gobernar no es lo mismo que hacer campaña con frases hechas y promesas de cartón.
El desencanto es generalizado y no es para menos. Uruguay vive un clima de incertidumbre donde el timón parece estar de adorno. En este primer trimestre de 2026, la realidad le dio un cachetazo de realidad a la Torre Ejecutiva: casi 4 de cada 10 uruguayos desaprueban directamente lo que está haciendo Yamandú Orsi. Lo más triste no es solo el número frío, sino la tendencia; la aprobación es hoy la mitad de lo que era cuando empezó el circo en 2025.
El desplome de los números: Orsi ya no convence a nadie
La consultora Opción fue clarita: el saldo es negativo. Si sumamos los que dicen que la gestión es «mala» y «muy mala», el rechazo es del 38%. Mientras tanto, el grupito de los que lo ven con buenos ojos se achicó hasta un 23%. Es un papelón institucional. Ni siquiera Tabaré Vázquez en su peor momento de la segunda gestión arrancó con números tan paupérrimos. Orsi logró lo imposible: ser el presidente con menos apoyo popular al cumplirse el primer año de mandato en décadas.
Lo que más debería preocupar en el Frente Amplio es que la desaprobación del gobierno de Orsi empezó a morder dentro de su propia casa. Por primera vez, menos de la mitad de los que votaron al FA aprueban lo que está haciendo su presidente. El 44% de aprobación interna es un número de derrota. Si los tuyos te están soltando la mano antes de que termine el primer tiempo, es porque el asado se te quemó hace rato.
Una gestión a la deriva: los datos que el oficialismo quiere ocultar
¿Cómo llegamos a esto? Es sencillo: falta de rumbo y un gabinete que parece una asamblea universitaria permanente. La gestión del Frente Amplio se ha caracterizado por la inacción y por culpar a la «herencia», un relato que a esta altura ya no le compra nadie. Los votantes de la coalición opositora, lógicamente, le bajaron el pulgar con un 61% de rechazo, pero el dato matador es el de los «indecisos» o votantes de otros partidos: el 38% ya se hartó y lo califica de malo.
Aprobación en picada: Cayó del 28% al 23% en apenas tres meses.
Rechazo en ascenso: La desaprobación subió del 30% al 38% en el mismo período.
Desgaste interno: Los propios votantes del FA están abandonando el barco del optimismo.
Peor que sus antecesores: Orsi mide menos que Lacalle Pou y que los dos gobiernos anteriores de Vázquez en su primer año.
La figura del Presidente: un deterioro que no tiene techo
Incluso cuando se pregunta por la imagen personal de Yamandú Orsi, el maquillaje se sale. Aunque tiene un 29% de aprobación personal, el deterioro entre noviembre de 2025 y febrero de 2026 es evidente. Orsi ya no es el «conciliador» que vendieron; hoy se lo ve como un mandatario que no logra imponer autoridad ni siquiera ante sus propios ministros. La encuesta Opción febrero 2026 deja en claro que el «viento a favor» se convirtió en un temporal de frente.
El análisis de la consultora es lapidario: es la primera vez que la aprobación tiene una caída relevante y sostenida. No es un bache, es un pozo ciego. Mientras el gobierno se dedica a conferencias de prensa por la «reconversión de la Biblioteca Nacional», la gente no llega a fin de mes y la inseguridad sigue siendo el pan de cada día. La desconexión con la realidad es total, y los uruguayos se lo están cobrando en las encuestas.
Conclusión: Un gobierno que nació cansado
En definitiva, este primer año de Orsi nos deja una sensación de decepción profunda. La desaprobación del gobierno de Orsi es el reflejo de un país que se siente estafado. Se terminó la luna de miel y lo que queda es un mandatario que ha dilapidado su capital político en tiempo récord. Si en un año lograron que el rechazo sea el doble que al inicio, no queremos imaginar lo que va a ser el 2027.
Esperemos que estos números sirvan para que en la Torre Ejecutiva alguien se digne a trabajar de verdad. Aunque, viendo el panorama, es más probable que sigan buscando excusas en lugar de soluciones. El país no aguanta cuatro años más de esta desidia. Los uruguayos ya hablaron a través de Opción, y el veredicto es unánime: este gobierno no da la talla. La desaprobación del gobierno de Orsi es el grito de un pueblo que se dio cuenta de que el cambio prometido era, en realidad, un retroceso.
Dejá tu comentario
Para comentar tenés que estar registrado y con sesión iniciada.
Comentarios (0)
Todavía no hay comentarios.










